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Críticas de Video

Temptation: Confessions of a Marriage Counselor

Judith sabe mucho acerca de relacionarse.

Y ella debería si desea ser una consejera matrimonial, después de todo. En este momento ella está sacando su maestría en Consejería para trabajar para un servicio prestigioso de búsqueda de parejas en Washington, D.C., donde ha diseñado un cuestionario para juzgar la compatibilidad entre los clientes. Ella ha estado casada por seis años con el amor de juventud, Brice.

Uno pensaría que si alguien debe de ver el peligro caminando por la puerta de su casa, esa sería Judith — sobre todo porque la encarnación de ese peligro fue lo suficientemente amable en llenar su cuestionario detallado.

Pero el peligro es algo curioso, particularmente cuando viene disfrazado de un joven magnate de la tecnología, guapo y carismático llamado Harley. Desde el momento en que se desliza dentro de la oficina de Judith, él le lanza piropos como pétalos de flores: lo bonita que es, lo inteligente que es, lo afortunado que es su marido. ¿Lo Sabe él? Harley le pregunta, con suaves frases, con miradas apasionadas, con cada toque de su mano contra su piel. ¿Sabe el la suerte que tiene? ¿Te trata como una reina? Porque así es cómo yo te trataría.

A pesar de que Judith ha sido perfectamente feliz en su matrimonio hasta ahora, ella comienza a preguntarse cuan feliz realmente es. Y ahora ella no está tan segura.

Judith sabe mucho acerca de las relaciones — excepto, por desgracia, de la suya propia.

[Nota: Las siguientes secciones contienen información que revelará la trama de la cinta.]

Positive Elements

Muchas de las películas de Tyler Perry son obras con lecciones morales, y Temptation es quizás tan "moral" como ninguna. De hecho, la película es una historia-dentro-de-un-historia, contada como un cuento con moraleja por un consejero matrimonial a una mujer casi adúltera que está coqueteando con una aventura en medio de dudas sobre su matrimonio.

Desde el principio, estamos propensos a amar a los enamorados desde la juventud, Brice y Judith. Ambos tienen ambiciones modestas. Ninguno está cerca de lograr sus objetivos, pero son jóvenes y dedicados el uno al otro. Judith, en particular, se encarga de su maridito de toda forma tradicional que se pueda pensar.

Pero la mayoría de matrimonios eventualmente cae en una rutina cómoda — una rutina que puede no satisfacer a uno de los dos cónyuges. Eso es lo que ocurre aquí. Brice se olvida del cumpleaños de Judith (el segundo año consecutivo). No la corteja como solía. Eso no es positivo, por supuesto — excepto en el contexto de este cuento con moraleja. Perry sugiere que si Brice sólo se hubiera acordado de enviar a Judith unas flores en su cumpleaños, Harley nunca le habría lanzado sus ganchos a ella. Y es un recordatorio para todos nosotros — maridos y esposas — de atesorar nuestros cónyuges.

Judith es un personaje complejo, finalmente trágico. A pesar de la falta de atención de Brice, ella resiste los avances de Harley por mucho tiempo (aunque podría haber hecho más para detener los avances o tomado mejores decisiones de permanecer lejos de la tentación). Ella intenta, repetidamente, decirle a Harley que está comprometida a su marido — un límite que el agente astuto de la película, la tentación, repetidamente trata de ignorar. Y aunque ella toma algunas muy malas decisiones, Judith entiende, perfectamente, que ella ha perdido su rumbo. La película nunca alaba sus opciones, y cada paso en falso nos amplía la moral de la historia.

Sarah, la madre de Judith es una cristiana devota (más sobre esto luego) que percibe que su hija se está desviando y que hace lo mejor que puede para atraer a su bebé al redil correcto.

Melinda — una mujer que trabaja en la farmacia de Brice y está recuperándose de su propio trauma profundo relacional — consuela a Brice cuando siente que ha perdido a Judith para siempre. Pero cuando un desilusionado Brice momentáneamente busca un tipo completamente diferente de consuelo en ella, ella sin lugar a dudas lo aleja. "¿Qué estás haciendo?" Melinda dice. "No nos gustamos".

Si sólo Judith hubiera hecho lo mismo con Harley.

Spiritual Content

Perry infunde a menudo sus películas con valores cristianos explícitos, y Temptation es más explícita que la mayoría. La mayoría de estos valores son ejemplificados por la madre de Judith, a quien se le da un sorprendente hábil trato aquí. Cuando la miramos a través de los ojos de la cada vez más mundana Judith, ella parece casi cómica y llena de juicio en su fe radical. Y sin embargo, conforme avanza la historia, vemos que Sarah comprende mejor que nadie.

Sarah es profundamente religiosa. Crio a Judith como cristiana que honra a Dios desde que fue una niña pequeña, llevándola a la iglesia "cinco días a la semana y dos veces los domingos". "Se nos dice que le dio su bendición a Judith para casarse con Brice porque ella creyó que era "La voluntad de Dios."

Y por un tiempo, las lecciones sirvieron. Judith le recuerda a Brice que ella cumple con la definición de su madre de los "deberes de esposa" razonablemente bien (aunque existe cierta discusión sobre si tienen sexo "tres veces a la semana, al igual que la Biblia dice").

Pero cuando Sarah va a visitarla, se da cuenta de cómo Judith se ha apartado de la fe. Ni Brice ni su hija van a la iglesia. No dan gracias antes de las comidas. Se pregunta si Judith estará trabajando con "demonios", y (con razón) desconfía del carácter y de las intenciones de Harley. Cuando Judith insiste que Harley es un tipo agradable y exitoso, dice Sarah, "eso no significa nada si no conoce al Señor." Mientras más Sarah se da cuenta de cuán bajo Judith realmente ha caído, más estridentemente espiritual se convierte. "Dios no está contento con esto, hija," ella dice.

Finalmente, Judith deja a Brice pero regresa a su apartamento para recoger su computadora portátil, donde encuentra a su madre y a otras mujeres orando fervientemente por la hija pródiga. Y cuando ella ve a Judith y Harley entrar, está claro que Sarah cree que su oración ha sido respondida.

Y tal vez lo ha sido, pues Sarah tiene la oportunidad de enfrentarse al intruso que está seduciendo a su hija. Sarah de hecho llama a Harley Satanás y Harley lanza a la mujer abajo — y tira de Judith cuando ella intenta ayudar a su madre. Y mientras la trama se mueve hacia su conclusión, las maneras engañosas, manipuladoras y egoístas de Harley hacen que la comparación de Sarah parezca cada vez más apta.

Nota aparte: Sarah le dice a Brice que Harley necesita que le "nalgueen su cu‑‑." Cuando Brice se sorprende de que Sarah diga malas palabras, ella dice, "estoy usando la versión Reina Valera."

Sexual Content

Harley le pregunta a Judith que por qué, en el cuestionario de buscar pareja que ella hizo, no hay nada acerca de la compatibilidad sexual. Eso es fácil, Judith responde: como cristiana, ella no cree en el sexo antes o fuera de matrimonio. Harley encuentra la noción anticuada: "¿cómo puedes saber cuan compatible eres sexualmente cuando no tienes nada con que comparar?" el pregunta sugestivamente.

Harley le dice que el sexo debe ser espontáneo y salvaje, "como los animales". Esa descripción enciende algo en Judith, cuya relación física con su esposo se ha vuelto, tal vez, un poco aburrida y predecible. Cuando posteriormente arrincona a Brice en la cocina y exige (mientras gruñe) que hagan el amor como animales, él rechaza la idea — diciendo que realmente sólo deben seguir con su rutina normal.

Harley convence a Judith con un coqueteo constante y acciones inadecuadas. Y cuando finalmente ella se rinde, Judith, es sin duda, tanto o más, una víctima que una adúltera. Ella está mareada con la bebida y desgastada por las constantes solicitudes de Harley cuando el magnate de la tecnología la obliga en su avión privado. Ella intenta resistir, pegándole mientras la besa y mientras desliza su mano debajo de su vestido. Harley se detiene. "Ahora puedes decir que resististe", le dice. Al irse toda la resistencia, Judith consiente cuando el empieza a besarla otra vez.

Vemos ese encuentro sexual en retrospectiva — una toma borrosa de besos (nada malo es visto) que se centra sobre todo en hombros desnudos y rostros de la pareja. Más tarde, la pareja tiene relaciones sexuales en una bañera rodeada de velas, donde sus momentos sexuales son en su mayoría oscurecidos por vapor espeso. Harley también mete a Judith en la parte trasera de un coche de lujo donde presumiblemente tienen sexo otra vez. Vemos a los dos besarse y acariciarse apasionadamente varias otras veces.

Vemos a Brice, solo en sus boxers, blandiendo una guitarra mientras canta una canción tonta para cortejar a su esposa una vez más. Los dos terminan en la cama juntos, besándose y riendo antes de que la cámara se apague. La pareja habla (sin especificar) de un especial "truco" sexual que realizan en ocasiones especiales.

Judith usa ropa sensual y apretada a veces. Brice y Harley se ven sin camisa. La sra. Chapman, una mujer mayor que trabaja con Brice en la farmacia, especula que Melinda es lesbiana. "¿Importa?" Brice pregunta. "No," Sra. Chapman admite. "No creo que haya algo entre nosotros, pero la gente habla". (Más adelante, Melinda echa abajo la especulación de Chapman).

Otras mujeres visten trajes seductores, y con mucho escote. Judith compara en broma a su jefe, Janice, con una "traficante de prostitutas". Janice alegremente envía a Judith a Nueva Orleans con Harley. "No te comprometas a nada, pero coquetea", aconseja. Cuando Harley le dice a Janice que le gusta buscar a sus mujeres de la "manera antigua", ella dice, "¡Ah, te gusta pagar!" Judith comenta cómo se le pega el traje a una compañera de trabajo.

Eventualmente se revela que Harley anteriormente estuvo casado con Melinda, quien contrajo el sida de él debido a su promiscuidad. Judith acaba con sida también.

Violent Content

El cuestionario de Harley revela que tiene una "naturaleza mala", que aflora a veces. Amenaza a un ciclista que accidentalmente atropella a Judith en una acera; empuja a la madre de Judith violentamente (hiriéndole la pierna), y golpea severamente a la misma Judith. La cámara muestra a Harley pegarle a Judith sólo una vez, pero más adelante la encontramos yaciendo (vestida) en la bañera, con su rostro magullado y sangriento, herida tan gravemente que no puede ni caminar.

Más adelante nos enteramos de que Melinda está todavía aterrorizada de su ex marido debido a su abuso físico. Ella dice que el trató de matarla, y cuando ella llegó del trabajo una noche, ella inmediatamente agarra un bate de béisbol en su apartamento, por temor de que él pueda estar allí. Cuando Brice ve en la condición en que Judith está debido a Harley, lo golpea: los dos atraviesan una ventana de vidrio y Brice lo golpea sin piedad hasta que él se escapa.

Crude or Profane Language

Dos palabras mierd- y un puñado de otras vulgaridades, como "cu‑‑", "pu‑‑", "b‑‑tardo", "mald‑‑o" y "demonios." El nombre de Dios se utilice mal unas cinco veces.

Drug and Alcohol Content

Harley aspira cocaína y alienta a Judith a hacer lo mismo. Ella inhala y anda drogada durante gran parte de las últimas etapas de la película. Está claro que lo que están haciendo, pero la cámara nunca realmente les muestra inhalando.

Los personajes también beben vino, champaña y cerveza. La sra. Chapman habla acerca de las virtudes del Valium un par de veces. Y después de un día particularmente estresante, les dice a Brice y Melinda que deben tomarse una pastilla: ella tiene una habitación llena de ellas, después de todo (como es una farmacia, tiene sentido).

Other Negative Elements

Janice no es sutil al sacar provecho de la atracción obvia de Harley por Judith y lo engaña para que invierta en su empresa de búsqueda de parejas.

Conclusion

Las películas de Tyler Perry son a veces criticadas por su melodrama, por su afición de contar historias directas con un propósito directo. Y, sin lugar a dudas, los críticos tienen razón. Las películas de Perry nunca se alabarán en el Festival de cine de Cannes, me imagino. Para un tipo que aprecia la sutileza y la complejidad en las películas, tengo que admitir que la mayoría de las películas de Perry no son particularmente sutiles o complejas.

Pero también aprecio — y, si usted está leyendo esto, supongo usted también, las películas que presentan una verdadera claridad de propósito. Sobre todo un propósito moral. Las películas que no son sólo para entretener, sino las que nos empujan a pensar más profundamente en nuestras vidas y tal vez nos enseñen algo en el camino.

Temptation es ese tipo de películas: un tipo de tragedia con un final agridulce. Vemos a una joven esposa caer duro y pagar por esa caída. Aprendemos que aunque Dios es amor y la gracia es real, nuestras elecciones rebeldes nos hacen pagar un alto precio. Todo eso hace que esta película sea difícil de ver a veces — en parte debido a su contenido sensual y brevemente violento, en parte debido al final a donde se conduce.

Pero al final, la película logra exactamente lo que yo sospecho que Perry quería: Me fui a casa y, aunque la hora era tarde, le di a mi dormida esposa un beso en la frente y le dije que la amaba. Y que siempre lo haré.

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MPAA Rating
pg13
Género
Drama
Elenco
Jurnee Smollett-Bell como Judith; Lance Gross como Brice; Kim Kardashian como Ava; Vanessa Williams como Janice; Robbie Jones como Harley; Renée Taylor como Chapman; Ella Joyce como Sarah; Brandy Norwood como Melinda
Director
Tyler Perry (Madea's Witness Protection, Good Deeds, Madea's Big Happy Family, For Colored Girls, Why Did I Get Married Too?, I Can Do Bad All by Myself, Why Did I Get Married?)
Distribuidora
Lionsgate
Críitico
Paul Asay (traducido por María C. Chacón León)