Skip Navigation

Críticas de Video

In Time

El Precio de Mañana

A veces hablamos acerca de vivir con tiempo prestado. Pero nadie usa la frase tan literalmente como los que viven en el decrépito distrito de Dayton.

Aquí, en un mundo donde el tiempo realmente vale dinero- donde la gente deja de envejecer a los 25 años y empieza a morir, también. Donde la gente gasta minutos tomando café y semanas de una habitación de hotel. Los residentes de Dayton literalmente viven día a día. Desde que su reloj comenzó a hacer tic-tac, Will Salas, nunca ha pasado un día con más de un día para vivir: él ha sobrevivido los últimos tres años a través de la astucia y trabajo duro- haciendo jornadas adicionales en la fábrica y corriendo al hogar para compartir sus preciosos minutos con su madre.

Pero nunca hay suficiente tiempo para hacer lo que uno desea hacer, y Will sabe que no puede permanecer eternamente de edad 25. Los precios seguir subiendo. Su salario sigue disminuyendo. Su tiempo se está agotando.

Entonces una noche ve un tipo en un bar gastando décadas como minutos de monopolio. Carga más de un siglo con él — y andar con tanto tiempo en Dayton es como firmar su propia sentencia de muerte. Will rescata al tipo de una situación difícil y le ayuda a llegar a lugar seguro. Y aunque el tipo agradece el gesto, le dice a Will que, a la edad eternamente joven de 105 años, está listo para morir.

"El día llega cuando has vivido lo suficiente", dice. "Queremos morir. Necesitamos morir."

Sí, claro, piensa el Will privado de tiempo y se duerme. Pero cuando despierta, descubre dos cosas curiosas: uno, su propio reloj interno se ha reiniciado con otros 116 años. Dos, su nuevo amigo yace muerto afuera.

Así que a Will se le da el precioso regalo del tiempo. Mucho tiempo. Pero en este mundo loco, obsesionado por el reloj, no se supone que gente como Will tengan sus manos llenas de tiempo extra. Se supone que vivan y mueran como buenos ciudadanos, por lo que algunas personas ricas y poderosas pueden vivir cuanto ellos quieran. La nueva cantidad de tiempo de Will viola el esquema de las cosas- un sistema económico delicado que es trabajado tan bien… bueno, por bastante tiempo. Y no pasa mucho tiempo antes de que ladrones codiciosos de tiempo y policías de mantenimiento de tiempo decidan limpiar el reloj de Will, susurrándose a sí mismos, queremos tiempo …

Positive Elements

Quizás podríamos todos utilizar un reloj de cuenta regresiva verde brillante en los antebrazos- algo que nos diga cuánto tiempo tenemos realmente. Quizás si lo tuviéramos, no perderíamos nuestro tiempo como a veces lo hacemos. De alguna forma, Will es un buen ejemplo para nosotros: él ciertamente aprovecha mayoría del tiempo que se ha dado, utilizando cada hora, minuto y segundo en todo su potencial.

Y esa ética no le hizo tacaño, tampoco. Es generoso con su tiempo. Lo vemos darle una década a un amigo y una cantidad no especificada a una niña sin hogar. Incluso le da un par de horas a un policía de tiempo que le persigue- permitiéndole poder volver a base antes de que caduque. ¿Por qué? Porque Will no piensa que el tiempo deba ser racionado, que los pobres deben tener días y los ricos eones. Él cree que hay tiempo suficiente para todos-y trata de convencer a los que están en esferas altas a ser más justos y más equitativos.

(Ahora, al hacerlo, Will se vuelve algo así como un Robin Hood cronológico, y, naturalmente, eso viene con su propio conjunto de problemas. Y aunque podemos discrepar con sus métodos, no podemos criticar su corazón aquí).

Spiritual Content

En un mundo tan obsesionado con el tiempo, hay muy poca atención puesta en el tema de la eternidad. Hay un sentido aquí que cuando el reloj deja de hacer tic-tac, eso es todo- dejaste de hacer tic —tac. No hay ninguna discusión sobre la muerte, no hay reflexiones sobre Dios o si él habría aprobado el uso y abusado del tiempo de esta manera.

Y aun así la fe no está completamente ausente. Hay una casa de misión en Dayton que provee tiempo en lugar de alimentos. El lugar está encabezado por un aparente sacerdote (en los créditos se hace llamar Levi) que lleva un símbolo religioso que poco se asemeja a una cruz cristiana. Will le aparece a Levi en una coyuntura con una máscara y Levi asume que está siendo robado:

"Yo no tengo mucho", dice Levi. "Todo lo que tengo lo regalo."

"Yo sé", Will dice y carga el contador de Levi con sus propio minutos.

Una nota más de temática espiritual: el sistema económico mundial basado en el tiempo suele caracterizarse como justo, en una especie de manera estrictamente de supervivencia-de-los-más aptos. Y el código necesario para acceder a mucho mucho tiempo es, como era de esperar, la fecha de nacimiento de Charles Darwin.

Sexual Content

Will se engancha con una chica llamada Sylvia, hija de un magnate de tiempo fabulosamente rico. Los dos nadan desnudos en el océano (vemos un vistazo de la parte trasera de Sylvia) y más tarde juegan póker desnudos en una habitación de hotel (Sylvia, en su ropa interior, que claramente se va cayendo cuando hacen una pausa para besuquearse en la cama). La pareja también se besa y abraza apasionadamente un par de veces.

Las mujeres usan ropa ajustada, revelando escote. Una prostituta hace propuestas a un cronometrador, ofreciéndole 10 minutos de su tiempo si él le da a ella una hora. Will le hace una alusión sexual cruda a una camarera.

Violent Content

El Precio de Mañana nos ofrece un mundo en el que las personas mueren cuando sus relojes de cuenta regresiva marcan 0. Estas muertes genéticamente predeterminadas no son especialmente persistentes: las víctimas lucen como si fueron asoladas por un repentino ataque al corazón- un respiro entrecortado, una mueca y se van. Vemos un puñado de gente morir de esta manera- uno después de que su tiempo le es tomado por la fuerza, otro después de perder una "lucha" en el que los concursantes compiten por las asignaciones del otro. Un hombre ofrece todo su tiempo, quitándose la vida.

A los muertos no se les da mucha importancia, curiosamente. Y sus cuerpos a veces son dejados al aire libre como viejos envoltorios de golosinas.

Hay otras formas de morir naturalmente. Varios amigos llevan y utilizan armas de fuego. Un hombre recibe un disparo en la parte posterior de la cabeza. Otros tres son tiroteados en rápida sucesión y colocados en una acera como leños. Otro recibe una bala en el brazo y sobrevive. Gente es apuñeteada, pateada y chocada contra las puertas de entrada a baños. Will y Sylvia entrar en una grave (aunque luciendo gravemente falso) accidente de coche.

Crude or Profane Language

Una palabra cu‑‑, tres palabras mier‑‑ y un puñado de otras obscenidades, mayormente "mald‑‑‑‑n" y "diab‑‑‑‑." El Nombre de Dios es indebidamente empleado una media docena de veces (una vez con "mal‑‑‑‑‑n"), y el nombre de Jesús es mal empleado una vez.

Drug and Alcohol Content

Siempre hemos oído que beber mucho puede quitar años de la vida de alguien y en esta película eso es muy muy cierto. Cuando Will recibe tiempo que no esperaba, le da una década a su mejor amigo. Pero su amigo, quien parece gastar mucho de su tiempo libre (y no libre) en el abrevadero local — lo gasta todo el licor y literalmente bebe hasta la muerte, dejando atrás una esposa y bebé.

Otros beben vino y champaña. El amigo rico de Will comparte un frasco de algo con él.

Other Negative Elements

[Nota: Las siguientes secciones contienen información que revelará la trama de la película.]

Cuando los guardianes del tiempo le quitan a Will su regalo del tiempo‑‑ el tiempo que le dio su amigo suicida —él se inclina a una vida de crimen. Secuestra a Sylvia, aunque no pasa mucho tiempo antes de que los dos se conviertan en la versión de bandidos de tiempo de Bonnie y Clyde. Empiezan robando bancos de tiempo, dando a los pobres la mayoría de lo que obtienen… un frenesí de delincuencia que eventualmente culmina en robarle muchos años al padre de Sylvia y entregarlo a indigentes.

"¿Es robo si ya ha sido antes robado?" Sylvia pregunta. Parece una pregunta justa, pero la respuesta tiene que ser afirmativa. Aquí la pregunta sería, ¿si las cosas que usted está robando realmente le fueron robadas a alguien, es correcto gastarlo en usted mismo?

Will y Sylvia se rehúsan a lidiar con la segunda pregunta, usando su tiempo robado para mimarse a sí mismos. Will y otros participan en juego de apuestas altas.

Alguien vomita en un inodoro.

Conclusion

Es conveniente que El Precio de Mañana esté tan centrado en el reloj, porque la película en sí es un poco contradictoria. Si vemos la manecilla de las horas, tenemos esta premisa intrigante-la distribución de tiempo. Uno de niveladores más grandes del mundo siempre ha sido el tiempo: No importando cuan ricos o pobres seamos, todos tenemos las mismas 24 horas en un día y (dejando de lado la atención médica de calidad) realmente nunca podemos comprar más tiempo. El Precio de Mañana voltea esa realidad de toda la vida, transfiriendo nuestros días y semanas y años en manos de unas cuantas personas muy ricas.

Pero si miramos la manecilla de los minutos, se puede ver que la película logra transformar este tema apremiante en una comedia tonta sobre crimen, consintiendo los caprichos de la multitud de la Toma de Wall Street. Ciertamente aquellos que cuestionan los méritos del capitalismo y favorecen de redistribución de la riqueza, como sea que se defina la riqueza — encontrará mucho que le va a gustar aquí.

Y aun así, El Precio de Mañana no es totalmente consistente. Es fácil acoplarse a la idea de que acaparar tiempo es un crimen. Que el sistema económico en juego aquí es intrínsecamente desagradable. Pero el hecho de que Will y Sylvia gastan tan libremente el tiempo de otras personas cuando "se lo vuelven a robar" no augura nada bueno para una narrativa inquebrantable. ¿No deberían ellos devolver ese tiempo a sus legítimos dueños? Se siente algo parecido a un rapero cantando contra la pobreza en una canción y, luego, alardeando de su más reciente Maybach en el siguiente. Hay algo indecoroso acerca de eso.

La película nos dice que el tiempo es un preciado lujo. Estamos de acuerdo. Hay una razón más para pensar largo y tendido antes de gastarlo en esta película. Quizás podríamos todos utilizar un reloj de cuenta regresiva verde brillante en los antebrazos- algo que nos diga cuánto tiempo tenemos realmente. Quizás si lo tuviéramos, no perderíamos nuestro tiempo como a veces lo hacemos. De alguna forma, Will es un buen ejemplo para nosotros: él ciertamente aprovecha mayoría del tiempo que se ha dado, utilizando cada hora, minuto y segundo en todo su potencial.

Y esa ética no le hizo tacaño, tampoco. Es generoso con su tiempo. Lo vemos darle una década a un amigo y una cantidad no especificada a una niña sin hogar. Incluso le da un par de horas a un policía de tiempo que le persigue- permitiéndole poder volver a base antes de que caduque. ¿Por qué? Porque Will no piensa que el tiempo deba ser racionado, que los pobres deben tener días y los ricos eones. Él cree que hay tiempo suficiente para todos-y trata de convencer a los que están en esferas altas a ser más justos y más equitativos.

(Ahora, al hacerlo, Will se vuelve algo así como un Robin Hood cronológico, y, naturalmente, eso viene con su propio conjunto de problemas. Y aunque podemos discrepar con sus métodos, no podemos criticar su corazón aquí).

Más Películas

 
MPAA Rating
pg13
Género
Drama, Ciencia Ficción/Fantasía, Acción/Aventura
Elenco
Justin Timberlake como Will Salas; Amanda Seyfried como Sylvia Weis; Cillian Murphy como Raymond Leon; Vincent Kartheiser como Philippe Weis; Olivia Wilde como Rachel Salas
Director
Andrew Niccol (Lord of War, Simone, Gattaca)
Distribuidora
20th Century Fox
Críitico
Paul Asay (Traducido por María C. Chacón León)