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Críticas de Video

Inception

El Origen

En los sueños volamos. Nos caemos. Reñimos con el jefe. Vamos a clases desnudos. En sueños, nos liberamos de la realidad, sin embargo, estamos esclavizados por el amor y el deseo, el miedo, el pecado y la culpa. Los sueños pueden ser tan aterradores que despertamos gritando, y tan maravillosos que no deseamos despertar jamás.

Usted podría ser tentado a decir que Cobb tiene un trabajo de ensueño, pero usted tendría sólo parte de la razón. Recibe pago por extraer secretos del subconsciente, Cobb es un ladrón de materia gris; un jornalero o peón cuyo sustento es tan sombrío como los mundos en los que él camina. Sus métodos, tan extraños o bizarros, son curiosamente de memoria: Él y un equipo de especialistas "construyeron" un sueño para su individuo; a menudo un titán de la industria con secretos corporativos encerrados en su cerebro. Utilizando un brebaje de drogas, ellos logran que quede inconsciente, y él se desliza dentro de una escena surrealista en su sueño el cuál ellos han pintado para él. Luego Cobb y sus socios se sumergen en el mismo sueño, extrayendo información de forma tal que, si todo sale bien, el tipo ni siquiera podrá recordarlo en la mañana.

Cobb vende sus inusuales destrezas al mejor postor hasta que, luego de un trabajo chapuseado, el sujeto lanza una nueva clase de subterfugio: En lugar de extraer ideas, ¿podría él plantar una? ¿Podría Cobb sembrar una semilla que causaría que un heredero corporativo desmantelara el negocio familiar?

La mayoría de ladrones de sueños como Cobb dirián que tal cosa es imposible. La mente en el subconsciente sabe cuando está siendo manipulada en demasía. Cobb, sin embargo, sabe que si se puede hacer. Lo ha hecho antes, aunque eso le costó todo.

Ahora, este antiguo sujeto, Saito, por su nombre le está ofreciendo regresar "todo" lo de Cobb de nuevo: la oportunidad de regresar a casa, la oportunidad de ser papá de nuevo, ver los hijos que se vio forzado a dejar tiempo atrás.

Hogar. Familia. Esas son las cosas con las que Cobb sueña. Y, después de pasar la mayor parte de su vida adulta viviendo en las [vidas] de otros, Cobb descubre que no se detendrá ante nada para hacer sus propios sueños realidad.

Positive Elements

Cobb es un hombre que vive en las sombras; confuso, conflictivo, atormentado por la culpa. Pero él es más claro, más vivo, cuando se trata de sus hijos. De hecho, la sola idea de verlos de nuevo lo lleva a tomar riesgos descabellados.

Esos riesgos se manifiestan en formas menos que deseables. Y él fuerza a su equipo a tomar esos mismos riesgos sin darles toda la información necesaria. Pero el film no distingue a Cobb para que sea un héroe. En su lugar, nos pide que seriamente lidiemos con sus cuestionadas decisiones. Y eso marca quizás la fuerza más grande de El Origen.

Saito dice que plantar esta nueva idea en la mente de su rival es algo "bueno", porque si la empresa de energía que él posee no se desmantela, ésta tendría un monopolio contra el cuál ninguna compañía podría competir. "El mundo necesita que Robert Fischer cambie su opinión," dice Saito. Pero ¿Podrá cualquier bien justificar el jugar con el cerebro de alguien de esa manera?

Cobb trata de ayudar a Fischer para que llegue a cierta clase de reconciliación subliminal con su padre, ahora muerto. Dejando los motivos de lado, ¿Será tal reconciliación deseable, dándole a un hijo una sensación de paz familiar? O ¿Será terrible ya que la reconciliación, independientemente de cómo haga sentir al sujeto, es falsa?

El Origen permite, incluso nos anima a considerar estas cosas, pero debemos perforar más allá de este abrupto engreimiento.

Spiritual Content

Mientras El Origen se conduce bien claro con respecto a la religión o la fe, su entorno surrealista y metafísico lanza a sus espectadores a un mundo que en realidad se siente muy espiritual. Los sueños que podemos ver parecen como infiernos privados, llenos con el auto reproche y arrepentimiento y demonios de la propia voluntad del soñador. (Los personajes se refieren a un estado indeseable de inconsciencia como el "limbo.") Por esto Cobb trata de liberarse a sí mismo de su propia culpa y pesar, su catarsis se siente tanto psiquiátrica como religiosa: Él confiesa un error de su pasado que terminó con consecuencias horrorosas; él confrontó esas consecuencias; él finalmente exorciza, de una manera un tanto extraña, a su atormentador personal.

Por otra parte, alguien dice que él y su antiguo amor "se sentían como dioses" luego de vivir en un estado de sueño por años (en tiempos de sueño), creando el mundo que les rodeaba según su antojo.

Sexual Content

Cobb y Saito se encuentran por primera vez en un "nido de amor" donde Saito se reúne frecuentemente con su amante, una relación que él manipula para mantenerla en secreto en su vida cuando está despierto. Vemos a gente besándose, y un personaje usa subterfugios para robar un beso. Una pareja de mujeres visten camisetas de corte bajo.

Violent Content

La violencia en El Origen es engañosa para llevar un recuento. A veces vemos a hombres lastimarse o matarse. Pero la mayor parte de la violencia se perpetúa en los mundos de sueños, donde la gente que vemos no es real, por el contrario son manifestaciones del subconsciente del individuo. Como resultado, el recuento de cuerpos "reales" es sorprendentemente bajo (por lo menos para un film que ejerce mucho de esta intensidad), mientras que las víctimas mortales metafísicas se salen de la tabla.

Al fusionar ambas categorías, las personas son golpeadas con los puños, pateadas, ahorcadas, reciben disparos (decenas de veces), apuñaladas, atropelladas por autos (varias veces), víctimas de explosiones, atacadas por turbas que todo lo arrasan, casi enterradas por avalanchas y casi ahogadas. Alguien recibe un disparo en el pie, tan solo para ilustrarlo, si bien morir en un estado de sueño no es posible, el dolor es demasiado real.

La sensación visceral de la violencia es la que usted esperaría encontrar en una película clasificada PG-13(mayores de 13 años —Padres Fuertemente Prevenidos/Cautelosos) y, francamente, quizás un escalón menos que un programa de televisión de acción en las horas de máxima audiencia. El caos es prácticamente sin sangre (una excepción: después de un disparo al pecho, vemos como se filtra algo rojo a través de la camisa de un hombre mientras él tose y salpica manchas de sangre), y es perpetrado con cierta distancia, casi fría.

Cuando alguien desea salir de un sueño, simplemente se "mata" así mismo o hace que alguien lo mate por el/ella. Cobb, por ejemplo, le dispara a uno de sus compadres en la cabeza para despertarlo. (Vemos un orificio sin sangre en su frente.) Ya que la sensación de caer puede sacudir a alguien para que despierte, mucha gente rutinariamente se las ingenia para terminar sus sueños en caída libre desde puentes o cortando cables sueltos de un ascensor. Un personaje lanza a otro por un acantilado o precipicio.

[Advertencia] Esta fijación suicida de escapes de los sueños se manifiesta en forma trágica en la esposa de Cobb, Mal. Ambos se deslizan dentro de un estado de sueño porque, aparentemente, décadas antes Cobb empezó a pensar que, tal vez ambos se perdieron allá. Él planta una idea en el cerebro de Mal, una verdadera, en este caso, de que la vida que están "viviendo" no es real, y él la anima para que cometa suicidio con él. Ambos ponen sus cabezas sobre las vías del tren mientras un tren retumba al acercarse a ellos. (La escena termina justo antes de que el tren los alcance.) El acto sacude a los dos de regreso a lo que, aparentemente, es el mundo real… pero Mal no puede sacudirse del sentimiento de que esta vida, todavía es un sueño, incluyendo a sus dos hijos. Ella empieza a acariciar cuchillos y le ruega a Cobb para que entre en otro pacto suicida con ella de manera que puedan ver a sus hijos "verdaderos". Cobb, por supuesto, se niega. Entonces, en su aniversario, Cobb encuentra a Mal en una corniza, lista para saltar. "Voy a pedirte que des un salto de fe," ella le dice, agregando que ella fabricó evidencia que, en caso de que ella muera, incriminaría a Cobb en su "asesinato", [esa es] su forma de alentar a Cobb para que muera con ella. Entonces ella salta.

Crude or Profane Language

Los personajes abusan del uso del nombre de Jesús cinco o seis veces el de Dios una docena de veces, y al lado de "m—d—ón", otra media docena. También escuchamos "c‑‑o," "d—m‑‑ios," "b‑‑tardo" y "m—d‑‑to."

Drug and Alcohol Content

La gente bebe vino y cerveza. Drogas intravenosas: sedantes y otros brebajes misteriosos, son requeridos para poner a las personas en estos estados similares al sueño.

Tal vez la droga más nefasta aquí, sin embargo, son los sueños mismos. Se sugiere que estos estados de sueño artificiales son, de alguna manera, adictivos. En una escena, vemos lo que parece ser un antro de opio de finales de siglo, sólo que esta vez los indiferentes cuerpos que lo ocupan están atados a máquinas que bombean sustancias químicas que causan sueños dentro de sus cuerpos. Nos han dicho que de todos modos ésta es la única forma en que pueden soñar, y para ellos, dice un anciano, "El sueño se ha convertido en su realidad. ¿Quién eres tú para decir lo contrario?"

Cobb, también, ha perdido su habilidad de soñar con normalidad, y por eso repetidamente se conecta para hurgar su propio mundo de sueños atormentadores.

Other Negative Elements

Re-enfaticemos aquí que Cobb es un ladrón; reacio a serlo, tal vez, pero un ladrón al fin. Él roba pensamientos para vivir.Y no está solo. Mientras que los personajes parecen que se preocupan unos por otros (hasta cierto punto) y vemos mucho de los deseos que Cob tiene de estar con su familia, los puntos más finos de moralidad parecen haber eludido a este equipo. Y mientras, como lo cité anteriormente, es una cosa positiva para pensar al respecto a través de dilemas éticos, esta película no le ayudará a llegar a las conclusiones correctas. Nosotros, como espectadores de cine, debemos considerar y juzgar sus motivos por nosotros mismos, ya que estos personajes hacen muy poco al respecto.

Conclusion

El concepto de un sueño dentro de otro sueño es muy importante para El Origen. Cobb y sus cohortes construyen sueños como matrioskas (muñecas rusas) para confundir a sus individuos. Despierta, todavía estás soñando. Despierta de nuevo, podrías estar soñando todavía. Cada capa de sueños accede a un nivel del subconsciente más profundo.

Una crítica adecuada, por lo tanto, exige el mismo tratamiento.

Nivel 1: Artísticamente, El Origen es una de las películas del año más provocadoras y convincentes. La historia es el asunto aquí; tanto que el elenco y los sensacionales efectos especiales de primera categoría funcionan sin abrumarla. Dirigida por Christopher Nolan, el de The Dark Knight (Batman:El Caballero de la Noche), El Origen aspira al arte sin renunciar a mordisquear las palomitas de maíz de buena fe. Es un film que probablemente resonará con los críticos y los espectadores por igual.

Nivel 2: El contenido de El Origen se centra en su violencia alimentada por suicidios; la cuál trivializa el acto de auto aniquilación. Al hacerlo, estamos siendo forzados a un lugar donde, viéndolo a través de los ojos de algunos personajes, el suicidio aparece como algo conveniente, beneficioso como salida de una realidad que ya no deseas nunca más: desechemos este mundo, porque el verdadero, y presumiblemente mejor, está más allá. En este espíritu, el suicidio no es un acto de desesperación o desconsuelo, pero uno de esperanza y promesa. Por esto no puedo evitarlo y me pregunto cómo alguien que ya está jugando con la idea de terminar con todo vería este film;… si ellos pudieran verlo a través de los ojos de un personaje "suicida" y descubrir sus propios trágicos anhelos reflejados allí.

Nivel 3: No vemos héroes aquí, no de verdad, al menos. Más bien, nos encontramos con un grupo de ladrones sin escrúpulos, irrumpiendo no en casas o autos, mas dentro de la propia mente humana, la sala del trono, si usted quisiera, del alma, de nuestros pensamientos, de nuestras habilidades para amar. Medita en esto por un momento breve, y la premisa central de El Origen empieza a sentirse irremediablemente dañada. Nuestros protagonistas en la pantalla son más que ladrones, después de todo. Ellos son violadores intelectuales, embelesando y despojándonos de aquello que nos hace a nosotros.

Nivel 4: Para nivelar la dirección de la trama con respecto a la acusación de violadores de la mente ésta todavía no cuenta la historia completa. Porque El Origen parece comprender que está caminando sobre una delgadísima cuerda floja. No trata de excusarse o disculparse por Cobb. Más bien, lo coloca en un círculo del infierno de Dante. Él roba de la misma manera que su vida fue robada. Él sufre tanto como causó sufrimiento. Él crea sus propias realidades mientras destruye lo que es real. Él camina en sueños más tangiblemente que su propio caminar en la vida. Al mismo tiempo pregunta sin preguntar:

¿Qué es esto? ¿Por qué estoy aquí? ¿Vale la pena? ¿Hay algo más?

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MPAA Rating
pg13
Género
Drama, Ciencia Ficción/Fantasía, Misterio/Suspenso, Acción/Aventura
Elenco
Leonardo DiCaprio como Cobb; Joseph Gordon-Levitt como Arthur; Ellen Page como Ariadne; Tom Hardy como Eames; Ken Watanabe como Saito; Dileep Rao como Yusuf; Cillian Murphy como Robert Fischer Jr.; Marion Cotillard como Mal
Director
Christopher Nolan (The Dark Knight, The Prestige, Batman Begins, Insomnia, Memento)
Distribuidora
Warner Bros.
Críitico
Paul Asay (Traducido por Jimmy Hernández-Arroyo)