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Críticas de Video

Henry Poole Is Here

¿Qué le sucede a Henry Poole?

Nadie lo sabe, y él prefiere no decirlo. Prefiere no hablar con nadie. Compra una casa agradable y pequeña en los suburbios de Los Ángeles, diciéndole a su agente de bienes raíces que no escatime en el precio. Cuando ella le dice que al menos podría lograr que los dueños le pasen una nueva capa de estuco, él, de manera misteriosa, le dice que no vivirá ahí lo suficiente como para que eso le importe.

Su dieta consiste en pizza, donas y vodka. Pasa sus días tirado sobre el sofá, con las cortinas cerradas. Si se siente realmente aventurero, saca una silla plástica al patio trasero, y se entretiene escuchando cómo crece su barba.

"¿De dónde eres?", le pregunta su vecina Esperanza, luego de llevarle un plato con tamales, como señal de bienvenida.

"No de aquí", le responde, cerrando la puerta.

Sí, Henry es Eeyore sin cola, un desempleado taciturno y triste que solo quiere que lo dejen en paz.

Así que todo resulta muy mal cuando la agente de bienes raíces de Henry ignora sus deseos y hace que coloquen una nueva capa de estuco a la casa. Resulta muy mal que los chicos que colocan el estuco estropean el trabajo y dejan una curiosa decoloración sobre una pared. Naturalmente, Henry cree que es una mancha de agua. Esperanza cree que es un milagro —el rostro de Cristo estampado al lado de la insulsa vivienda de Henry. Pronto, las personas comienzan a peregrinar hacia la casa de Henry para tocar el rostro y mostrar sus respetos.

Y luego, el milagro comienza. El mudo habla. El ciego (o, al menos, el visualmente limitado) ve (mejor). Es una sorpresa que los vecinos no desentierren a sus seres queridos que han muerto y los lleven a la casa de Henry en carretillas.

Sin embargo, Henry no cree en nada de eso.

"No veo nada", le dice a Esperanza, mientras mira la pared.

"No estás observando", le replica ella.

Positive Elements

¿Quién dijo que los vecinos ya no se hablan? Los vecinos de Henry no lo dejarán en paz.

Esperanza es particularmente atenta. Le cocina. Le arregla su patio. Gran parte de su motivación es sacar a Henry de su desanimo ateísta, pero eso solo le da un brillo celestial a sus razones. Usted no podría tener una vecina más agradable —aun cuando señala la necesidad de podar el patio de Henry y luego ora frente a la mancha milagrosa.

Henry devuelve la atención de su otra vecina, Dawn. La linda rubia es mamá de un niño de 6 años de edad y (gracias a la ayuda de la mancha, o el rostro) los tres comienzan a formar un lazo familiar, teniendo conversaciones de corazón a corazón, batallas de agua y besos ocasionales.

De hecho, Henry podría tener muchos amigos si lo quisiera. Patience, la cajera del supermercado, lo alienta para que se abra a los demás. El padre Salazar, un sacerdote católico, trata de hacerse amigo de él. Incluso la agente de bienes raíces se interesa por él. El único y verdadero idiota en Henry Poole es Henry. Pero, ¿no somos todos, los villanos de nuestras propias historias de vida? E incluso Henry, se da cuenta de ello después de un tiempo.

Spiritual Content

Henry Poole Is Here puede que sea el nombre oficial de la película, pero contiene el tácito subtítulo: Jesus Is Here, Too [Jesús también está aquí].

"Creo que existe una sed en la cultura por algo de sustento espiritual", dice Radha Mitchell, quien interpreta a Dawn. "Creo que la película, de cierto modo, alimenta eso sin predicar nada".

Para ser muy honesto, esta película sí predica. Después de todo, uno de sus principales personajes es una mancha de agua con forma de Cristo. Pero no sermonea, y esa es una diferencia importante.

Así que, hablemos de la mancha. Está específicamente diseñada para recordar otros objetos curiosos de veneración: una nube con forma extraña, una papa deformada, una tortilla con apariencia divina. Hace unos años, un emparedado de queso a medio comer, el cual se dijo que contenía la imagen de la Virgen María, fue vendido en $28,000 en un casino en Las Vegas.

¿Un emparedado de queso santo? Soy unos de los tantos escépticos, y creo apropiado que los cristianos vean tales fenómenos con una perspectiva cínica. Hay algunos que incluso creen que la adoración hacia tales objetos es pecado.

Pero ese no es el punto de Henry Poole Is Here. La película nos pide que tomemos la mancha seriamente. (Después de todo comienza a llorar sangre.) Pero, obviamente, es un símbolo de fe, no una sugerencia de buscar mensajes divinos en cada forma de estuco o mancha de aceite. Henry Poole insiste en que Dios está con nosotros. Y si no Lo vemos, es (como dice Esperanza) porque no estamos observando.

En lugar de burlarse de este extraño objeto de adoración, la película lo utiliza como el punto central para examinar la naturaleza de la fe —desde la ferviente creencia de Esperanza hasta los estridentes rechazos de Henry. De manera silenciosa, Esperanza pasa su tiempo tratando de convertir a Henry, y Henry pasa su tiempo rechazándola —algunas veces tan bruscamente que hace la hace llorar. ¿Por qué Esperanza insistente tanto en que Henry crea? Porque, según Henry, eso confirmará su propia fe.

El rechazo a creer de Henry es aun más extraño. Le dice a algunos creyentes mayores que están "lo suficientemente viejos para saber que no es cierto". Se niega a tocar la pared, aun cuando algunos le dicen que la pared los ha "sanado".

Está luchando una batalla perdida contra la fe, y todos lo sabemos. "Se está poniendo difícil, ¿verdad?" le pregunta Dawn a Henry. "Pretender que esto no está sucediendo". La primera vez que vemos a Henry sonreír es durante una lucha de globos con agua, prácticamente bautismal. "Me rindo", dice al final, mientras la cámara enfoca sus manos en el aire. No es una conversión completa, por supuesto, pero así inicia el camino de Henry hacia la fe.

El director Mark Wellington le dijo a Canwest News Service que Henry Poole es sobre "un hombre incédulo que encuentra la fe y un hombre desesperanzado que encuentra esperanza"

[Advertencia: El siguiente es un adelanto del argumento de la película] Resulta que Henry está tan desesperanzado porque ha sido diagnosticado con una enfermedad fatal e incurable. Y su prognosis lo ha dejado sintiéndose perdido —tal y como lo vemos— en un frío e insensible universo. Así que cuando uno de los "milagros" de la mancha parece revertirse, él lo toma como confirmación de que no hay Dios y destruye la mancha —y su pared subyacente— en pedazos. "Esto no salva vidas", le dice a los horrorizados testigos mientras toma un pedazo de pared. Inmediatamente después, él está en el hospital, con Esperanza quien le dice que sabe sobre la enfermedad que "tenía" —una enfermedad que ya no existe. ¿Acaso lo diagnosticaron mal? ¿O la mancha lo curó? Se nos dice que eso no importa. El hecho de que Henry haya recibido una segunda oportunidad es, en cierta manera, un milagro en sí mismo.

Con respecto a la mancha destruida, Esperanza es filosófica: "Estuvo aquí mientras se le necesitó", dice ella. "Al igual que todo y todos".

Sexual Content

Dawn cree en la mancha, pero no parece creer en los sujetadores. Eso no es algo bueno, puesto que pasa gran parte del filme ataviada en vestidos escotados o blusas ajustadas y blancas. Ella y Henry se besan al final del filme.

Violent Content

Henry toma un mazo que los adoradores han dejado en la pared —junto con velas, flores y demás— y destruye la pared de su propia casa. Resulta que la destrucción tiene una consecuencoia: La esquina de la casa colapsa y cae sobre Henry, enviádole al hospital.

El hospital le trae malos recuerdos a Henry. Vemos una escena retrospectiva de cuando una enfermera trató de sacarle sangre, punzándolo en el brazo tres veces antes de penetrar la vena.

Crude or Profane Language

Los personajes usan la palabra "m…a" tres veces; también utilizan erróneamente el nombre de Jesús dos veces y el de Dios otras quince —dos de ellas junto con la palabra "d…ios".

Drug and Alcohol Content

Para ilustrar su desesperada y solitaria vida, Henry se muestra bastante ebrio durante la mayor parte de la película. Lo vemos bebiendo vino o whiskey de la botella, tomando cócteles en su patio trasero y comprando galones de vodka en el supermercado. Cuando Henry rompe la rutina y compra una botella de cloro, Patience dice que espera que no la use para hacer cócteles. Él y Dawn comparten una botella de vino durante una cena romántica.

Other Negative Elements

Los chicos traspasan la propiedad de Henry, al parecer motivados por Esperanza, quien cree que la voluntad de Dios está por encima de los derechos de propiedad.

Conclusion

Más del 90 por ciento de los estadounidenses tienen fe… en algo. Cerca del 80 por ciento dicen tener fe en el Dios del Cristianismo. La mayoría de nosotros decimos que nuestra fe es algo precioso e importante en nuestras vidas —y puede parecer extraño que tan pocos filmes traten el tema de manera profunda.

Esto hace ver el trabajo del director Mark Pellington extrañamente fuera de lugar. ¿Estamos en presencia de una película secular creada por un director reconocido (más que todo por The Mothman Prophecies y Arlington Road), con un elenco respetable que, aparte de tener algo de profanidad, habla honestamente sobre la fe?

Resulta que Henry Poole tiene un significado especial para Wellington. En 2004, su esposa murió por complicaciones del colon, dejándolo solo y al cuidado de su hija de dos años de edad.

"Llegué a un punto en mi vida cuando me cuestioné si quería vivir o no, porque el dolor era tan fuerte", le dijo Pellington a The New York Times. "Me dije a mí mismo: 'Sí, voy a tomar cada día por lo que vale y voy a enfrentarlo, porque cada uno de ellos podría ser el último'".

Pellington sabe que él no es el único que ha sufrido una pérdida grande, y parecería ridículo tratar de calmar nuestro dolor con la promesa de un milagro proveniente de una mancha. La mayoría de nosotros conocemos de primera mano que nuestras personas queridas pueden enfermarse, sufrir y morir. Nos enojamos por ello. Nos entristecemos. Pero sucede.

Pero mientras Pellington (y también la Biblia) insiste en que los milagros pueden suceder, es la fe —la creencia— lo que es importante en esta película. A veces continuar con la vida después de una pérdidad es el verdadero milagro. El milagro en la historia de Henry no es que haya recibido más tiempo de vida: ha recibido una nueva vida —y el permiso para disfrutar cada día al máximo.

"A veces las cosas suceden porque decidimos que sucedan", le dice Patience a Henry. "Yo decido creer".

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MPAA Rating
pg
Género
Comedia, Drama
Elenco
Luke Wilson como Henry Poole; Radha Mitchell como Dawn; Adriana Barraza como Esperanza; Rachel Seiferth como Patience; Morgan Lily como Millie
Director
Mark Pellington (U2 3D, The Mothman Prophecies, Arlington Road)
Distribuidora
Overture Films
Críitico
Paul Asay (traducido por Elizabeth Aguilar y René Montiel)