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Críticas de Cine

ESTA PELÍCULA CONTIENE VIOLENCIA GRÁFICA Y CONTENIDO SEXUAL LASCIVO. ESTA CRÍTICA HACE REFERENCIAS A ESTE CONTENIDO Y NO ES APROPIADA PARA NIÑOS.

 
MPAA Rating
r
Género
Drama
Elenco
Gabourey ’Gabby’ Sidibe as Clareece ’Precious’ Jones; Mo’Nique as Mary; Paula Patton as Ms. Blue Rain; Mariah Carey as Mrs. Weiss; Lenny Kravitz as John
Director
Lee Daniels
Distribuidora
Lionsgate
Críitico
Paul Asay (traducido por René Montiel y Maritza Ulate)

Precious

Los estadounidenses han sido criados para tener esperanza.

Está en el ADN del país, permeado en sus documentos de fundación y cosido en su identidad compartida. Quienes viven allí han aprendido que sus destinos no son moldeados por castas y herencia, sino por talento, trabajo, determinación y deseo. Aún en medio de la miseria, se predica sobre la esperanza —que el próximo trabajo será más satisfactorio, que la próxima ronda de quimoterapia hará el milagro, que el próximo amanecer traerá un día más claro.

Y aún así, hay lugares donde la esperanza no se atreve a ir. Hay lugares donde la vida es un hecho biológico, la libertad es risible y la felicidad es una búsqueda sin sentido, para dejársela a otros barrios, otras situaciones.

Otros estadounidense.

Clareece Jones tiene 16 años. Dulces 16. La gente la llama Precious (Preciosa). Y ella lo es.

Pero nadie lo cree.

Ella no puede leer. Apenas habla. Todavía está apenas empezando la secundaria —se ve grande en la fila de atrás de su clase. En casa es peor. Mucho peor. Su padre la viola. Precious ha dado a luz a uno de los hijos de él y está embarazada con otro más. Su madre la llama gorda y estúpida. Ella golpea a Precious, le dice que dese haberla abortado, la llama "fea grasa que debe desaparecer".

"A veces", admite Precious, "desearía estar muerta".

Y sin embargo vive. Ella persevera a través de la resignación y la desilusión. Conforme su padre la viola, ella se imagina a sí misma en una alfombra roja de Hollywood, donde camina confiadamente mientras le toman fotografías. Cuando los maleantes del barrio la empujan al suelo, ella se imagina en un escenario, donde baila con un apuesto galán.

Esos son los mecanismos de defensa de una mente torturada.

Y luego, un día, ella ve un destello de … ¿Qué? ¿Qué es esa extraña sensación que siente cuando entra a una nueva escuela, con un nuevo salón de clase lleno de malvados? ¿Qué pasa por su cabeza cuando escribe en la pizarra? ¿Cuand habla en clase con su suave voz como si le importara? ¿Cómo te sientes? Le pregunta su profesora. ¿Qué sientes?

"Aquí", dice Precious. "Me hace sentir bien aquí".

Para una chica que típicamente quisiera estar en cualquier otro lugar, el mundo tiene otro significado:

Esperanza.

Positive Elements

Precious no es otra protagonista idealizada —una princesa esperando una hada o un grupo de duendes que hagan que sus sueños se hagan realidad. Los problemas con los que se enfrenta son más aterradores que limpiar chimeneas o servirle el té a sus estiradas hermanastras. Pero cuando ella ve un destello de esperanza, encuentra un poco de fuerza —y el filme se trata de eso. Ella está determinada a tomar las decisiones correctas tanto para ella como para sus hijos —aunque sabe qué tan difícil puede ser. Ella continúa asistiendo a la escuela cuando su madre desea que ella se vaya a vivir de la beneficencia. Ella se hace responsable por su maternidad con un sombrío gozo —aunque sus hijos deben de ser constantes y dolorosos recordatorios del repetido abuso de su padre.

Aunque ella se ve indiferente a su primogénito —un chico con síndrome de Down llamado Mongo— ella se convierte en una madre atenta y protectora cuando su segundo hijo (Jamal) llega a este mundo. Y las decisiones que toma son siempre con esos dos chicos en mente.

Pero Precious no lograría llegar tan lejos sino fuera por la ayuda de la Srta. Blue Rain, una profesora de ingles en su escuela especial de enseñanza Uno a Uno. La Srta. Rain coacciona a Precious para que entre a clase, la obliga a leer y espera que escriba en su diario cada día. Cuando Precious huye del apartamento de su madre (y casi comete un asesinato), la Srta. Rain pasa el día llamando refugios y hospicios para encontrar un lugar para que Precious se quede. Y mientras tanto, ella invita a la chica a vivir con ella por un rato. Ella es, quizá, la primera persona que le muestra a Precious un poco de bondad.

Algunos otros muestran su preocupación por el bienestar de Precious: Una enfermera le da $20 en una tarjeta de Navidad. Una trabajadora social se aprende el agónico historial de la chica. Sus compañeros de clase se convierten en verdaderos amigos. Estas personas son casi migajas de pan en un camino oscuro que lleva a Precious —no a casa, sino lejos de ella y a un lugar cálido y seguro.

Spiritual Content

Cuando Precious nos dice, en modo de narración sobre un día difícil, termina diciendo: "Pero por eso es que Dios, o quiensea, hace nuevos días".

Luego de que deja el apartamento de su madre para siempre, Precious camina por una iglesia y escucha cantos. Ella se imagina dentro de la iglesia con los feligreses, cantando con una cruz iliminada detrás de ella. Escuchamos breves menciones a coros de iglesias y Dios.

Sexual Content

Las únicas veces que vemos el padre de Precious es cuando la está abusando. Y el filme prácticamente inicia con él violandola mientras está amarrada a la cama. Otra escena similar aparece luego en el filme. No describiré ninguna de las escenas específicamente. Solo dire esto: Sus representaciones son tan tortuosas como las implicaciones de las mismas.

Nos damos cuenta por la madre de Precious, Mary, que el abuso empezó alrededor de cuando Precious tenía 3 años. Se comentan algunos de los detalles de este primer abuso

Mientras que Mary desprecia a su hija por "desviar" la atención sexual de su esposo, se sugiere que ella también abusa sexualmente a Precious.

La Srta. Rain vive con otra mujer, y Precious nos dice que ellas deben ser "lesbianas hechas y derechas". Vemos a las mujeres intercambiar un afectuoso beso. Se muestra a la compañera de la Srta. Rain en un ajustado camisón.

Precious se enamora de su maestro de matemáticas y fantasea acerca de huir con el a los suburbios. Sus compañeros, en una visita al hospital, recitan una versión con la palabra "c…er" de "Two little lovebirds sitting in a tree" ("Dos pequeños periquitos de amor posados en un árbol"). De forma cruel, un estudiante sugiere que otra muchacha quiere ser hombre.

Precious viste trajes escotados durante sus fantasías. La cámara no deja de enfocarla cuando ella le da de mamar a su hijo. Escuchamos multiples referencias a actos sexuales, fetichismos y predilecciones, y hay un pequeña conversación acerca de tampones usados.

Violent Content

La madre de Precious le pega —o trata de pegarle— con platos, sartenes y macetas. Después de que Mary deja caer a Jamal al suelo y le tira un jarrón de vidrio a Precious, las dos se enfrascan en una seria pelea, en la que madre e hija forcejean y se tiran una a otra contra las paredes. Precious —cargando a su bebé— cae por las escaleras después de la pelea. Entonces, mientras Precious se cerciora de que Jamal esté bien, Mary trata de rematarlos tirando un TV sobre ellos (ambos apenas logran rodar fuera del camino mientras el aparato se estrella partiéndose en miles de pedazos).

Sin embargo, el encuentro más violento entre madre e hija, tiene lugar fuera de vista: Precious, aparentemente, después de soportar un interminable retahíla de abuso verbal, patea ligeramente algo que cae por las escaleras en dirección a su madre, acto que pone a Mary furiosa. Vemos algo de la pelea luego, pero repetidamente escuchamos el sonido de las manos golpeando el cuerpo y el llanto.

Un vecino empuja a Precious haciéndola caer en la calle.

Precious, enojada porque un muchacho maldice al maestro del que ella está enamorada, le estrella la cara contra el pupitre. Ella pelea con una muchacha en su nueva clase después de que la otra estudiante la llama "gorda". Después de un día particularmente difícil, empuja a una pequeña niña del vecindario.

Crude or Profane Language

Cerca de 70 palabras "c…er" y cerca de 30 palabras "m…da". Un montón de otras profanidades e insultos incluyen "c…o", "p…ra" y un calificativo denigrante para referirse a los afro-descendientes. El nombre de Dios es usado de forma inapropiada más de una docena de veces, al menos 10 veces se asocia con la palabra "d…ios"

Drug and Alcohol Content

Mary fuma, y a veces envía a Precious a conseguir cigarrillos (si ella vuelve sin ellos, Mary inmediatamente le pega). La Srta. Rain y su compañera beben algo de vino.

Other Negative Elements

El abuso verbal que Precious soporta es casi tan incisivo como el físico. Pareciera que a cada minuto, Mary le recuerda a Precious la poco amada que es, cuán estúpida, gorda, fea y sin valor es.

La única experiencia de Precious con la forma "normal" en que la gente actúa, se recoge de lo que ella ve en televisión: Mary raramente sale del apartamento y parece que nunca apaga el TV. Por bestial que algunas veces sea, este titilante tubo es lo más vivo, pacifico, y amoroso en su deplorable morada.

Antes de su primer día en Each One Teach One (Cada Uno Enseña a Cada Uno), Precious roba una canasta de pollo frito, se lo come todo y luego vomita en un pote de basura. Ella también roba el archivo de su caso de una oficina de asistencia social gubernamental. Ella irrumpe en la oficina de Each One Teach One después de escapar de su madre.

Mary le dice a su hija que nunca debe confiar en los blancos. Hay muchas respuestas insolentes a las figuras de autoridad: maestros, directores, padres, etc.

Conclusion

Por espacio de casi dos horas, los productores ejecutivos Oprah Winfrey y Tyler Perry le piden a la audiencia entrar al oscuro mundo de Precious y ser testigos de actos inconcebibles.

Ellos saben que, hasta cierto punto, están abusando de aquellos que miran, de modo tal que vale la pena preguntar: ¿Va demasiado lejos el director Lee Daniels al mostrar al padre de Precious violándola? ¿Vemos demasiado cuando la madre la ataca? ¿Se nos arrastra demasiado profundo a su pozo de dolor y desesperanza? Pero la idea de confrontar a los Estados Unidos con esta particular y de alguna forma extenuante historia, desbanca esto para Winfrey y Perry.

"Es demasiado cruda", ha dicho Oprah. "Succionará el aire de la sala al final de la película, y esto es algo bueno".

Prescious es rescatada al concluir su historia, pero a lo que Oprah alude es a que la historia de ella arroja luz sobre una tragedia mucho más grande que la suya propia. Es el terrible hecho de que su historia no es exclusiva.

El mundo —de hecho nuestro propio país— está en muchos lugares abrumado por un dolor y una miseria demasiado horribles como para hablar de ello. A menudo, de forma intencional, no hemos secuestrado a nosotros mismos de esos lugares. Construímos suburbios cómodos, comemos en cadenas de restaurantes de precios medios, pasamos tiempo con amigos amables, divertidos y muy cercanos. Vivimos nuestras vidas, abriéndonos camino a través de nuestros ocasionales triunfos y tragedias, olvidando que algunas veces, a solo unas cuadras de distancia, las calles mismas si pudiesen, gritarían pidiendo misericordia.

Precious, de forma enérgica—y a veces brutal— nos recuerda esta dura realidad. Y en este sentido, este es un film que condena aun mientras desarrolla el horror (y eperanza) de una joven mujer desesperada.

"!El amor no ha hecho nada por mí!, clama Precious. "!El amor me golpeó, me violó, me llamó animal, me enfermó! Nadie la ama, ella está convencida de ello. Ella es, en sus propios ojos, la menos amada de las criatura.

Pero Precious la película, lentamente, de forma agonizante, prueba que Precious la persona está equivocada. A pesar de que la espiritualidad explícita es casi inexistente, el mensaje final se identifica con algo que está en absoluta armonía con la fuente de sanidad del cristianismo:

Todos estamos heridos. Todos somos amados. Todos somos preciosos.

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