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Críticas de Cine

 
MPAA Rating
g
Género
Infantil, Comedia, Ciencia Ficción/Fantasía
Elenco
Misty Miller como Goobie; Stephanie Renz como Zoozie; Malerie Grady como Toofie; Nick Drago como J. Edgar; Maya Stange como Windy Window; Randy Carfagno como la voz de Ruffy; Taras Los como la voz de Schluufy la almohada; Kylie O'Brien como Jubilee Rounder; Cloris Leachman como Abuela Dotty Rounder; Toni Braxton como Rosalie Rosebud; Chazz Palminteri como Marvin Milkshake; Cary Elwes como Bobby Wobbly; Christopher Lloyd como Lero Sombrero; Jaime Pressly como Lola Sombrero
Director
Matthew Diamond
Críitico
Adam R. Holz (traducido por María C. Chacón León)

The Oogieloves in the Big Balloon Adventure

Hoy es un día especial en LovelyLoveville: ¡es el cumpleaños de Schluufy la almohada!

Schluufy vive con los Oogieloves, tres personajes más grande que la vida llamados Goobie (el verde con gafas), Zoozie (el amarillo con pelo rojo) y Toofie (el morado con el peinado de cresta amarillo). Ayudándole a cuidarlos a ellos está una aspiradora llamada Edgar J. así como el espejo mágico de los Oogieloves, Windy Window, que les da atisbos de lo que está sucediendo por todo LovelyLoveville.

Todo iba según lo planeado hasta el momento en que J. Edgar se tropezó… y perdió los cinco globos mágicos que ella junto con los Oogieloves le iban a dar a Schluufy para su cumpleaños.

Por suerte, a los Oogieloves les encantan las pequeñas aventura encantadoras. Y así partieron para recuperar los globos perdidos, con J. Edgar y Windy Window guiándoles a través de improvisados radios transmisores. Las visiones mágicas de Windy Window dieron con la ubicación de cada globo. Uniéndose en su búsqueda va su pez mascota, un gruñón llamado Ruffy que mueve sus aletas.

En poco tiempo encuentran el primer globo, que está atrapado en una tetera pegada a un árbol donde viven un adolescente llamado Jubilee y su abuela, Dotty Rounder. Un poco de canto, un poco de baile, un poco de magia más tarde y he aquí el globo Nº 1 es poseído por los Oogieloves.

Y así estos tres personajes coloridos andan cantando y bailando, invitando a los niños en la audiencia de cines a hacer lo mismo — por todo Loveleyloveville. Antes de terminar, visitan el dulce restaurante de Marvin Milkshake, se encuentran (y actúan con ) la sensación de canto internacional Rosalie Rosebud, quien llega al mundo de soplar burbujas del Bobby Wobbly y se suben a un molino de viento enorme cortesía del sombrero volador a lo que acertadamente Lero y Lola Sombrero llaman hogar.

Hacen todo esto con tiempo suficiente para asegurarse de llegar a casa para la fiesta de cumpleaños de Schluufy — globos en mano, por supuesto.

Positive Elements

Esta película ilustra las virtudes del trabajo en equipo, la amistad, la generosidad, bondad y, quizá más directamente, el poder y la importancia del amor. Cuando los globos mágicos se van volando una vez más cerca del final de la película, comunican que sólo el poder del amor — no hazañas físicas esta vez — los puede hacer volver. "Hay sólo una fuerza más fuerte que el viento", dicen los globos. "El amor."

Spiritual Content

La tierra de LovelyLoveville es un lugar encantado. Windy Window, la ventana de viento mágicamente muestra a Edgar J. la ubicación de cada globo. Los globos cobran vida y entregan mensajes de afirmación cuando cada uno es rescatado; hay animales, almohadas y aspiradoras que hablan; y un sombrero volador — impulsado por el baile enérgico de salsa de sus habitantes — es el hogar de los Sombreros.

Rosalie Rosebud da gracias a "los dioses" por su belleza y su voz.

Sexual Content

Rosalie luce un vestido de escote revelador. Ella es mostrada repetidamente bailando, pavoneándose y balanceándose (un poco sensualmente) al cantar. En un sentido similar, Lola sacude repetidamente su pecho y su trasero al bailar latino.

Lola da a Ruffy (el cascarrabias pez que los Oogieloves llevan con ellos en su pecera) un beso grande para la buena suerte, tras lo cual ella exclama con satisfacción, "¡Santa Cachucha!" Y cuando alguien sugiere que quizás Ruffy podría ayudar a recuperar uno de los globos perdidos en ramas superiores del árbol, él responde: "Soy un amante, pero no me encaramo en nada."

J. Edgar está enamorado de la bella Windy Window, ruborizándose cuando la mira y saboreando el momento en que peina su "pelo."

Violent Content

Ninguno.

Crude or Profane Language

Una media docena de usos de "diantres" y uno de "Pucha."

Drug and Alcohol Content

Ninguno.

Other Negative Elements

Debido a que Toofie no usa cinturón, sus pantalones se le caen repetidamente revelando su bóxer debajo.

La Abuela Dotty entrena a los Oogieloves en un baile, diciendo, "Tienes que realmente menearlo, tanto como pueda." Otra canción y danza, dirigida por Bobby Wobbly, incluye la línea y la acción correspondiente "Bambolea, bambolea a dodo dar y dale a tu traserito una palmadita." (Los personajes se nalguean su parte trasera).

Ruffy eructa ruidosamente.

Conclusion

El creador de los Ooglieloves, Kenn Viselman, el hombre que ayudó a importar Teletubbies y Thomas y sus Amigos desde Gran Bretaña a Estados Unidos, tiene dos cosas en mente con su último proyecto: en primer lugar, quiere revolucionar la experiencia para la audiencia más joven del cine. En segundo lugar, su estilo de narración y enfoque son inspirados por los temas simples de la década de 1950. Y esta última, irónicamente, podría resultar un obstáculo significativo para la primera.

En una entrevista con The Hollywood Reporter, Viselman habló sobre gastar años "desmontando la experiencia completa de cines para un infante. "¿Por qué un pequeño no puede ser feliz en una sala de cine?" se preguntó. "Finalmente, en términos muy sencillos, los niños tienen que ser adultos cuando entran en la sala de cine. Ellos tienen que ir allí y estarse tranquilo, no hablar, comer sus palomitas y beber su soda y simplemente estar muy calladito. Esa no es la manera en que los niños interactúan."

Después de ver una audiencia ofrecer asesoramiento en voz alta en una película de Tyler Perry, combinada con un amigo contándole sobre el elemento participativo en las proyecciones de The Rocky Horror Picture Show, Viselman tenía una idea: invitar a los niños a participar activamente en la historia a través de movimientos, canto y danza.

"Lo que tenemos que hacer es permitir a los niños ser niños, dejar que se comportan de la manera en que se comportarían," dijo. "Así que si creamos una película que permita eso, que realmente lo abrace y lo aliente, tendríamos una experiencia increíblemente diferente — no sólo sería una experiencia diferente en la pantalla, pero sería una experiencia mucho más exitosa en la vida real. Porque usted puede vincularse con estos personajes de una manera que usted no puede en otra película, porque ahora son tus amigos, ahora están pidiendo tu ayuda. Eliminamos la cuarta pared — utilizamos señales auditivas y visuales para decirle a los niños cuando pararse y sentarse. Literalmente, ellos son el catalizador para la aventura. Y eso cambia toda la experiencia.

¿Puede una película lograr eso mientras que al mismo tiempo nos hala hacia atrás?

Viselman también le dijo a The Hollywood Reporter, "todo lo que hago proviene de cómo era la vida en la década de 1950. La idea para mí es la seguridad que usted sintió en la década de 1950, donde no se echaba candado a las puertas, en la pequeña América, donde todos se conocían, donde la gente decía gracias y se abrían las puertas unos a otros. Era sólo un tiempo muy dulce, amable, donde no había mucho miedo. No se trata acerca de ser demasiado tecnológico, sino ser más compasivos y mas cariñosos y tener más comprensión de sus hijos."

Para su crédito, ese espíritu honesto y amoroso se ve claro en The Oogieloves in the Big Balloon Adventure. Pero a pesar de que obviamente fue una obra de amor, también se siente como una película que no tiene ningún concepto, estéticamente hablando, en contra de lo que enfrenta en el mercado estadounidense moderno. Es como si pensara que Disney, Pixar, DreamWorks Animation, Cartoon Network y Nickelodeon no existen. Tanto como me gustaría que una película con las ideas de Viselman tuviera éxito del modo que él espera, su narración y enfoque se hubiera sentido tiesa y anticuada en 1972… ni hablar en 2012. Como padre de los niños que están precisamente en el objetivo demográfico de esta película, 2, casi 4 y casi 6 años, simplemente no creo que su historia cautivaría su atención por largo rato — incluso teniendo en cuenta los componentes interactivos.

Y si el objetivo aquí es la "seguridad" de los años cincuentas, ¿Por qué pasa tanto tiempo la película mostrando el escote pronunciado de Toni Braxton? ¿Viéndola moverse sensualmente? No quiero tener que explicar a mis hijos por qué Jaime Pressly se mantiene agitando sus pechos y su trasero en un sensual baile latino. No necesito que mis hijos vean el bóxer del muñeco o aprender bailes donde ellos se golpean su trasero.

En las palabras de Viselman, "lo que tenemos que hacer es permitir a los niños ser niños." Es demasiado malo que The Oogieloves in the Big Balloon Adventure no logre eso, aunque tenga un gran corazón y esté lleno de aspirante fervor revolucionario.

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