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Críticas de Cine

 
MPAA Rating
pg13
Género
Drama, Misterio/Suspenso
Elenco
Kenneth Branagh como Hercule Poirot; Tom Bateman como Bouc; Daisy Ridley como la señorita Mary Debenham; Leslie Odom Jr. como Dr. Arbuthnot; Manuel Garcia-Rulfo como Biniamino Marquez; Penélope Cruz como Pilar Estravados; Josh Gad como Hector MacQueen; Derek Jacobi como Edward Henry Masterman; Sergei Polunin como el Conde Rudolph Andrenyi; Lucy Boynton como la condesa Elena Andrenyi; Marwan Kenzari como Pierre Michel; Michelle Pfeiffer como Caroline Hubbard; Judi Dench como la Princesa Dragomiroff; Olivia Colman como Hildegarde Schmidt; Willem Dafoe como Gerhard Hardman; Johnny Depp como Edward Ratchett
Director
Kenneth Branagh
Distribuidora
20th Century Fox
En Cines
November 10, 2017
Críitico
Paul Asay (translated by María C Chacón León)

Murder on the Orient Express

Asesinato en el Orient Express

Edward Ratchett está muerto. Él simplemente no lo sabe.

Oh, él entiende que no es el tipo más popular en Eurasia. El una vez gángster convertido en el comerciante de antigüedades sombrío ha recibido notas misteriosas y amenazadoras por un tiempo. Él piensa que son "italianos" los que están escribiendo esas notas, enojados por una transacción comercial. Cuando te ganas la vida en la década de 1930 como lo hace Ratchett, estás obligado a crear algunos enemigos.

Pero cuando aborda el Orient Express en Estambul, no se imagina que la muerte estaría tan cerca. ¿Por qué alguien en esa suntuosa cabina de primera clase querría asesinarlo?

Le paga a su secretario privado, Héctor MacQueen, muy bien. Su ayuda de cámara, Masterman, le ha servido lealmente durante años. Y el resto del carro está lleno de extraños bien educados: la Princesa anciana, Natalia Dragomiroff, y su compañera, Hildegarde Schmidt; Rudolph y Elena Andrenyi, un conde y condesa húngara; La señora Caroline Hubbard, una rica viuda; Dr. Arbuthnot, un doctor; Antonio Foscarelli, un vendedor de autos estadounidense.

De acuerdo, Ratchett puede preguntarse cómo algunas pasajeras podrían permitirse un carro de primera clase en el tren. Después de todo, Pilar Estravados es solo una misionera pobre y la señorita Mary Debenham, es una institutriz, el tipo de carreras que no permiten vivir en el regazo del lujo. Pero, una vez más, ¿quién es Ratchett, un hombre cuya vida entera ha sido definida por ganancias ilícitas, para cuestionar como se ganan la vida sus compañeros de viaje?

Y así se acomoda en su litera privada, bebe su whisky escocés y sorbe su café, sin entender aún que su muerte ya está gestándose. Un cuchillo yace escondido. Una coartada inventada. Las ruedas de este complicado plan de asesinato giran y giran. Pronto, Ratchett estará muerto, y nadie sospechará quién lo hizo.

Pero incluso las tramas mejor planificadas, los asesinatos más intrincadamente mecanizados, deben lidiar con giros repentinos e inesperados, y uno parece estar subiendo al tren en este momento.

Positive Elements

Poirot es posiblemente el detective más famoso del mundo. Si tiene dudas sobre ese punto, solo pregúntele. Pero Poirot, un belga con un bigote extravagante, también tiene un (casi) inquebrantable sentido de la justicia. "Sea lo que diga la gente, hay bien, hay mal", le dice a alguien. "Y no hay nada en el medio".

Poirot ve el mal y la mala intención como imperfecciones en lo que debería ser un mundo bueno y ordenado. Debido a su extravagancia extraña, dice que el mal es tan obvio como la nariz en la cara de alguien. Y cuando Ratchett intenta contratar a Poirot para que lo cuide durante el viaje, Poirot se niega rotundamente. "Detecto criminales", dice. "No los protejo".

Pero la opinión de Poirot cambia cuando Ratchett es asesinado.

"Creo que se necesita una fractura del alma para asesinar a otro ser humano", dice inicialmente Poirot. Pero aprendemos rápidamente que Ratchett fue incluso peor de lo que inicialmente pensamos, alguien que (según sugiere la película) merecía el castigo pero que había escapado a la justicia formal. Su asesinato no es una cuestión de ganancia personal, sino un esfuerzo por corregir un error prolongado. Debido a ese giro contextual, la habitual confianza en sí mismo de Poirot se ve sacudida. Entonces él y nosotros, los cinéfilos, nos vemos obligados a hacer algunas preguntas interesantes sobre la naturaleza de la moralidad.

Vemos y escuchamos que algunos de los pasajeros expresan pensamientos honorables y afecto por sus seres queridos que ya murieron. Al menos dos pasajeros intentan asumir la total responsabilidad de algunas acciones sospechosas en un esfuerzo por proteger y salvar a otros.

Spiritual Content

El Asesinato en el Orient Express comienza en el Muro de las Lamentaciones de Jerusalén. Poirot está allí para descubrir quién robó un artefacto precioso de una de las iglesias cristianas de la ciudad. Los sospechosos aparentes son un sacerdote, un rabino y un líder religioso musulmán (Poirot mismo reconoce que el grupo parece una broma). Pero mientras Poirot camina de un lado a otro frente al Muro de las Lamentaciones (donde oran los judíos piadosos), revela al verdadero culpable como el hombre encargado de mantener la paz en la conflictiva ciudad. (La reliquia cristiana, encerrada en una caja de oro, se saca de la mochila del oficial).

Una vez a bordo del tren, las alusiones a la fe y la religión continúan a buen ritmo. Pilar Estravados, la misionera, es, por supuesto, muy piadosa. A menudo se hace referencia a su fe en la conversación. Pero cuando Ratchett aparece muerto, dice fríamente: "Algunas cosas están en las manos de Dios". Ella también agrega que a veces, "como Lucifer", la gente debe caer. Pilar admite que entró a la obra misionera como una especie de penitencia por algunos "momentos de indulgencia" en su vida. "Se lo debía a Dios", explica. Cuando Poirot nota cicatrices en las manos de Pilar, dice que trabaja en barrios difíciles, y que afila sus habilidades de lucha por si "Dios está ocupado". "Dios siempre está ocupado", cuenta Poirot.

Ratchett se refiere al más allá, admitiendo a Poirot que si existe tal lugar, sin duda él será llamado a dar cuenta por sus fechorías. Poirot, también, hace referencia a la fe, declarando que el asesino (o asesinos) de Ratchett responderá ante "su Dios y Hercule Poirot". Cuando Ratchett es encontrado muerto, alguien dice: "Dios de paz a su alma", aunque tal vez no de manera particularmente sincera. Vemos muchas tomas de iglesias y mezquitas en Jerusalén y Estambul. Hay referencias a algunos de los ancestros judíos de los pasajeros.

Cuando Poirot reúne a los sospechosos para la revelación culminante, se sientan en una mesa, dispuestos a recordar la famosa pintura de Leonardo da Vinci de la Última Cena.

Sexual Content

La viuda Hubbard, no hace caso de las insinuaciones de Ratchett, diciéndole que se equivocó tan pronto como abrió la boca. Sin embargo, parece sentirse atraída por Poirot. Cuando se encuentra con ella en el pasillo, él se disculpa por ponerse en su camino: "No quise faltarle el respeto", dice. "Bueno, podrías haber querido faltármelo un poquito", dice tímidamente Hubbard. Ella también habla sobre sus ex maridos. Cuando alguien duda de su palabra acerca de si había un hombre extraño en su habitación, bromea, "Sé lo que se siente tener a un hombre en mi habitación".

Bouc, un funcionario de Orient Express, se encuentra con Poirot en una cocina de Estambul y le presenta a la prostituta con la que vive.

Violent Content

Alguien, obviamente, es asesinado en Asesinato en el Orient Express: Ratchett es apuñalado varias veces. Vemos el cuerpo desde arriba, el camisón de Ratchett manchado de sangre. También vemos un recuerdo del asesinato en sí, aunque la cámara nunca muestra que el cuchillo al cuerpo.

A Hubbard la apuñalan en la espalda con el arma homicida: sobrevive, pero vemos que la empuñadura le sale por la espalda y, más tarde, vemos la puñalada. Ninguna escena muestra la herida real o la sangre subsiguiente.

El exaltado Conde Andrenyi golpea a varios periodistas por tomar fotos de él y su esposa. Más tarde, empuja con fuerza a Poirot fuera de la litera de un tren.

Un hombre queda inconsciente por un bastón clavado en una pared. Alguien es disparado, y vemos un poco de sangre de la herida. Un par de personas merodean en algunos andamios de puentes, y uno cae de un nivel a otro inferior. El tren se descarrila después de una avalancha. Uno de los personajes está muriendo de una enfermedad inoperable. Pistolas son apuntadas.

Escuchamos una historia trágica de un pasado no tan lejano: una niña pequeña fue secuestrada y luego asesinada. El asesinato fue tan traumatizante para la madre embarazada de la niña que tuvo un parto prematuro, y ni ella ni el bebé sobrevivieron. El padre se suicida más tarde, al igual que una doncella inocente acusada del crimen.

Crude or Profane Language

Cinco usos de "mald-ción", incluido una emparejado con "Dios". El nombre de Dios es mal usado otras cuatro veces. También escuchamos a los personajes decir "demonios" cuatro veces y usar la maldición británica "bloody" una vez.

Drug and Alcohol Content

Al parecer, Ratchett fue drogado con un barbitúrico antes de ser asesinado. Nos damos cuenta de que algunos de los pasajeros tuvieron acceso a la droga. Pero la más obvia fue la Condesa Elena Andrenyi, quien le confiesa a Poirot que ella toma "océanos de ella", tanto para dormir como para tener valor para enfrentar el mundo.

La gente bebe en el tren, también, y algunas escenas tienen lugar en un bar bien equipado. Arbuthnot le da a MacQueen una coartada hermética y le dice a Poirot que los dos estaban bebiendo y fumando hasta las 2 a.m. de la noche en que Ratchett fue asesinado. (Arbuthnot, el doctor en escena, colocó el momento del asesinato entre la medianoche y las 2 a.m.). Vemos a Hubbard con un martini en la mano.

Bouc sirve champaña para los invitados del tren. Cuando la misionera Pilar se niega a tomar, Bouc pregunta si la champaña le cae mal.

"El pecado no me cae bien", le dice Pilar, y agrega que el vicio es cómo el diablo atrapa a sus víctimas.

Uno de los pasajeros del tren, Gerhard Hardman, expresa sentimientos racistas hacia Mary Debenham, comparando la mezcla de razas con el vino tinto y blanco. "Mezclar el vino tinto con el blanco sería arruinarlos a ambos", dice.  Debenham inmediatamente mezcla los vinos y toma un sorbo. "Me gusta tomar un buen vino rosado", dice ella.

Conclusion

"A veces, la ley del hombre no es suficiente".

Así se le dice a Poirot, en esta adaptación más nueva de uno de los cuentos más famosos de Agatha Christie. Claro, Ratchett es técnicamente la "víctima" de este complot de asesinato. Pero aprendemos rápidamente que Ratchett, durante la mayor parte de su larga y oscura vida, dejó un rastro de víctimas a su paso. Y a medida que avanza la película, nos sugiere que tal vez esto no era tanto un asesinato vil sino mas bien una forma de justicia. Cuando nuestro panel de sospechosos se alinea en homenaje a La Última Cena de da Vinci, se hace con intención: Nuestros ojos se sienten atraídos por el personaje sentado en el lugar de Jesús, un mártir dispuesto a sacrificar todo para que otros puedan vivir.

Pero la película también da voz a lo que realmente sucede aquí: venganza. ¿Y qué dice Dios sobre la venganza? Es de el. Ratchett tenía razón al decirle a Poirot que sería llamado a rendir cuentas por sus fechorías pasadas en el más allá: no es responsabilidad de ningún pasajero del Orient Express pagarlo en esta vida.

El intento de la película de justificar la venganza no es el único problema que tengo con esta nueva versión de Asesinato en el Orient Express. Aunque tal vez podríamos elogiar el enfoque de la película sobre el tema de la moralidad, ese mismo enfoque nos desvía del encanto tradicional de los misterios al estilo Christie: las complejidades de la trama, la inteligencia del detective, la interacción del gato y el ratón entre los sospechosos y la ley, la combinación de ingenios entre el culpable y  la policía. En la clásica película de 1974 del mismo nombre, el enfoque fue siempre, y con razón, creo, en el trabajo detectivesco estelar de Poirot. En esta versión, el énfasis es en cómo se cometió el crimen.  Cómo se resuelve el caso, no es tomado muy en cuenta.

Aún así, no perdamos de vista lo que ofrece Asesinato en el Orient Express: un misterio de contenido ligero que se siente fiel al tiempo más refinado en que fue escrito. Sí, el asesinato forma la base de esta historia. Pero teniendo en cuenta esa premisa sangrienta, vemos muy poca sangre, solo escuchamos una pizca de lenguaje malo, sentimos solo indicios de sexualidad. Perdamos el cadáver, y podríamos estar mirando una película de clasificación Para Mayores de 13 Años.

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