Leap Year
La vida de Anna es como una agenda electrónica bien organizada. Cada detalle está en su lugar, momento y propósito indicado. Su vida profesional como decoradora —alistando apartamentos para asegurar su potencial de venta óptimo— es balanceada y lucrativa. Su meta social de ser aceptada en la comunidad de apartamentos más exclusiva del área, está cumpliéndose según su plan. Y su romance con Jeremy, un cardiólogo, se desarrolla perfectamente.
Bien… quizá no perfectamente. Jeremy se ha estado haciendo de rogar con —ejem— eso del matrimonio. Cada vez que él llega con una caja de joyería en sus manos, termina siendo alguna tontería como aretes de diamantes.
Ese tipo de accionar no es propio de una chica trabajadora como Anna. Y, francamente, ya se está volviendo un poco frustrante.
Entonces, el padre de Anna le recuerda de una romántica tradición irlandesa que una tía abuela alguna vez se permitió realizar: Cada año bisiesto, el 29 de febrero, las mujeres irlandesas pueden pedirle matrimonio a sus novios y éstos no pueden negarse.
Justo sucede que Jeremy asistirá a un seminario de cardiología en Dublin, y será a finales de febrero en un año bisiesto. Y resulta que Anna está dispuesta a pedirle matrimonio, y también resulta que todo se ajusta perfectamente a su agenda.
Pero también sucede que una tormenta desvía su vuelo… a Gales. Y luego de cruzar el mar irlandés, la única persona que puede llevarla hasta Dublin para el 29 de febrero, es un destartalado bartender (Declan) que pasa llamandola idiota.
Al parecer un desastre merece otro. Pronto, Anna se encuentra cubierta de barro y excremento de vaca. Además, su corazón le hace jugadas, también. La ordenada vida de Anna está apunto de tomar unos giros inesperados.
Positive Elements
En las decisiones que toman los personajes y en frases directas del diálogo queda claro que el amor, el compromiso y el matrimonio van de la mano. Los dueños de un hotel irlandés, por ejemplo, hablan sobre sus 44 años juntos. Las reglas del hotel exigen que los huéspedes sean casados si van a compartir el mismo cuarto. Aunque al principio Anna parece querer su anillo en el dedo como un logro en lugar de por el compromiso, con el tiempo se da cuenta del verdadero significado del matrimonio.
Al principio, Declan se presenta como un tipo insensible, pero él tiene una opinión firme sobre sus relaciones. Cuando Anna cuenta la historia de las malas decisiones de su padre, Declan expresa su tristeza al respecto diciendo: "Un padre es alguien en quien deberías confiar". Los amigos del pueblo de Declan se unen para ayudarle a pagar una deuda.
[Adelanto del argumento] Anna se da cuenta que su vida exageradamente estructurada no ha sido saludable. Ella propone que Declan y ella no permanezcan juntos, pero que sí deberían permanecer en contacto. Él la sorprende diciendo que él sí quiere hacer planes con ella, y luego se arrodilla para proponerle matrimonio. Ambos se casan al final de la película.
Spiritual Content
En el avión, Anna habla con un sacerdote al lado de ella. Cuando una tormenta sacude el avión, el hombre comienza a orar silenciosamente. Se ven cruces de piedra en el jardín de un viejo castillo.
Las supersticiones folclóricas (que nadie en realidad cree) incluyen; "No deberías comenzar un viaje en domingo" y "Es mala suerte que los gatos negros se crucen en tu camino".
Sexual Content
Aunque Declan y Anna son tentados —y deben de dormir en una pequeña cama en una ocasión— ponen límites claros para su contacto físico y mantienen su distancia.
Unas cuantas parejas se besan —algunas lo hacen apasionadamente.
Anna viste faldas ajustadas y blusas descotadas en una fiesta, al igual que otras mujeres. Declan entra a la habitación de Anna cuando ella solo viste su ropa interior (ella se cubre luego de que la cámara da un vistazo rápido). Anna y Declan aparecen cubiertos por toallas luego de ducharse. Declan hace un chiste sobre la "cosa pequeña" de Jeremy.
Violent Content
Anna, quien lleva tacones altos, se tropieza varias veces durante su viaje. Por ejemplo, en cierto momento ella corre por una pendiente, se tropieza y cae de bruces sobre el barro. El automóvil de Declan rueda por una pendiente, cayendo a un riachuelo. Durante la recepción de una boda, el zapato de Anna vuela y accidentalmente golpea a la novia en la frente.
Un perro muerde la mano de Anna. Declan arranca la cabeza de un pollo (fuera de pantalla). Él se mete en una pelea a puños (en pantalla) con varios tipos que robaron el maletín de Anna. Conforme el pleito se agrava, Anna se involucra pateando a un tipo y lanzándole whiskey a otro en la cara.
Crude or Profane Language
Conforme Declan y Anna entran a una boda religiosa durante una tormenta, él dice "Jesucristo" y ella dice "…¡es el Señor!" Se abusa del nombre de Jesús otra vez. El nombre de Dios se dice siete u ocho veces. Unas seis menciones de "inf…o", un par de "c…o" y una e "d…ios".
Drug and Alcohol Content
Un número de escenas toman lugar en tabernas o bares, en donde todos beben cerveza. En ocasiones, la bebida ocasional se convierte en borrachera. Uno tipo en un bar de Boston, por ejemplo, bebe y se embriaga un poco antes de pedirle a Anna que se case con él. Luego, un bebedor en una taberna se levanta y cae al piso de bruces inmediatamente. Anna bebe más de la cuenta en una ocasión: se mueve para besar a Declan y termina vomitando en sus pies.
Anna y Declan pasan una botella de vino de acá para allá mientras cocinan. Otros tipos beben vino con su cena. Los asistentes a una fiesta beben champaña y vino.
Other Negative Elements
Anna y Declan mienten sobre estar casados para quedarse en el hotel irlandés. Anna se posa sobre un excremento de vaca. Unos ladrones se burlan de la ropa interior de ella y se la ponen en sus cabezas.
Conclusion
Desde que Clark Gable y Claudette Colbert se enredaron en It Happened One Night (y probablemente antes de eso), Hollywood ha estado ideando comedias que obligan a dos opuestos románticos en una desastrosa mezcla de malentendidos para diversión de la audiencia. Y desde el momento que la chica linda encuentra al rudo diamante en bruto, sabemos lo que ocurrirá. Van a pelearse como dos gatos en una bolsa. Y las emociones cambiarán rápidamente de desprecio a deseo en el transcurso de un tropezón accidental o un beso inesperado.
Nuestro disfrute de dicha formula cómica se resume en dos cosas: 1) ¿El contenido negativo que los rodea será superado? y 2) ¿Es la pareja en cuestión lo suficientemente agradable para quedarnos con ellos por hora y media? Respecto al primer punto, el contenido sexual negativo en Leap Year queda en el fondo de la maleta de Anna, pero se pasa un poco en material de alcohol e irrespeta el nombre de Jesús.
¿El segundo punto? Amy Adams y Matthew Goode interpretan bien sus papeles, hacen que nos interesen sus personajes, a pesar de sus obvias faltas y la torpeza de sus circunstancias. Leap Year también insiste en que el amor —en especial el verdadero y sólido amor irlandés— es igual al matrimonio. Y el matrimonio, cuando es sostenido con todo su corazón es igual a una larga y feliz vida. "Tenía todo lo que quería, pero nada de lo que realmente necesitaba".
Cuando los créditos aparecen, casi podemos creer que el amor duradero podría existir y casi nos podemos convencer a nosotros mismo que no hemos visto este cuento repetido docenas de veces antes.