Invictus
"Él puede ganar una elección, pero ¿puede dirigir un país?"
Esa es la pregunta planteada por un periódico surafricano cuando Nelson Mandela asume el poder. ¿La respuesta de Mandela? "Es una pregunta legítima".
Es 1994, poco después de ser anunciado como el primer presidente democráticamente electo de la nación. Conforme él determina cómo balancear las esperanzas de los surafricanos negros con los miedos de los surafricanos blancos, el país aguanta la respiración. En una república post-apartheid, la alimentación, las viviendas, los trabajos, la tasa de criminalidad y las finanzas están en crisis. La guerra civil se siente en el aire.
Pero 27 años en prisión por oponerse al apartheid le enseñaron mucho a Mandela. Él aprendió el idioma de la oposición. Sus maneras. Sus procesos de pensamiento. Y la sabiduría le ayuda a ver que quitarle a los blancos lo que ellos atesoran solo reforzaría el ciclo de miedo y violencia entre razas. Él le dice a los negros que su enemigo ya no es un pueblo. Es el prejuicio y el espíritu de venganza.
Una de las cosas que los surafricanos blancos aprecian son los Springboks, un fracasado y mayoritariamente blanco equipo de rugby nacional. Aunque los negros tratan de destruirlo como una señal odiosa del apartheid, Mandela lo acepta. Para él, el rugby es cálculo humano con tonos políticos —y con ello, los gritos de los blancos. Sin alianza y la confianza de los blancos, él sabe que su nuevo gobierno fracasará. Y con sus ojos puestos en la copa mundial de Rugby, a un año de distancia, Mandela ve al equipo como una oportunidad para mostrar el talento emergente del país, su personalidad y su fuerza. Él se alía con el capitan de Springbok, François Peinar, para motivar al equipo a obtener una victoria por su país.
Con la inspiración de "Invictus", un poema victoriano que le fortaleció mientras estuvo encarcelado en Robben Island, Mandela apoya profundamente a los Boks. Al hacerlo, él y Peinar se las agencian para sanar a través del deporte un conflictivo estado de violencia.
Aunque la mayoría de filmes deportivos tienen un aire de fantasía y bienestar, Invictus está más apegado a la realidad. Mandela hizo esto. Y bajo su cuidadoso y calculado liderazgo, salvó a mucho más que solo un equipo deportivo.
Positive Elements
El perdón y la reconciliación son temas cruciales. En lugar de buscar la venganza contra los blancos opresores, Nelson le dice a los negros: "Tomen sus armas, sus cuchillos y sus [machetes] y láncelos al mar". Él se sacrifica personalmente por su país, trabajando exhaustivamente y arriesgando su propia vida. Como considera su salario presidencial demasiado alto ("terrible", dice él), da parte del mismo a la caridad.
El gabinete interracial de Mandela—y los ciudadanos en general— llegan a admirarlo y a su búsqueda por la compasión y la hermandad. Percibiendo su habilidad y buenas intenciones, el gabinete de Mandela le apoya fuertemente. Un líder guía con el ejemplo. Y el ejemplo de Mandela vale la pena seguirse.
Para mostrar un toque personal, él se aprende el nombre de cada uno de los jugadores de Springbok y les habla cálidamente. Envía a los Boks a los pueblos para promover el rugby entre los niños negros, para que lleguen a apreciar a los jugadores y al deporte a través de las relaciones. Los Boks progresan y pasan de ser un equipo de clase aficionada a uno de atletas de clase mundial venciendo a los New Zealand All Blacks.
Spiritual Content
Se escribe un versículo bíblico en la pared de una iglesia, y una trabajadora de beneficiencia y su asistente dicen "Dios te bendiga", cuando dan ropa a niños necesitados. El himbo nacional de Sudáfrica incluye la frase: "Dios bendiga a África" —y Peinar le dice a sus compañeros blancos que se rehúsan a cantar una canción negra que deben de aceptar las bendiciones de Dios. También le pide a un compañero de equipo que ore luego de la victoria.
Un oficial de seguridad comenta que un fanático loco podría "escuchar a Dios a través de la radio", diciéndole que mate a Mandela.
"Invictus" contiene las frases: "Agradezco a los dioses/Por mi alma inconquistable … Soy maestro de mi destino/Soy el capitan de mi alma".
Sexual Content
La novia de Peinar trata de iniciar una relación sexual con él antes de un partido de la Copa Mundial, pero él le dice que absenerse le mantiene fuerte (y enojado). De todos modos, se besan, abrazan y yacen juntos. (Queda implícito que sí están durmiendo juntos, pero no antes del juego).
Las mujeres en un baile lucen vestidos descotados. Mandela le dice a una mujer con la cual baila que casi desearía ser polígamo, como su padre, puesto que ella es muy hermosa.
Violent Content
Rugby es un deporte agresivo y violento, jugado sin el beneficio de la protección utilizada en el fútbol americano. Vemos golpes, tacleos, empujones, caídas, etc. Hay dos peleas en el campo de juego entre dos equipos.
Bajo constante amenaza de asesinato, Mandela y su equipo de seguridad son cuidadosos. Aunque ninguna violencia se perpetra contra él en el film, la posibilidad de que suceda es mentalmente agotadora para los guardaespaldas.
Crude or Profane Language
Una mención de "c…r" y unas cinco de "m…da". El nombre de Dios se utiliza irrespetuosamente un par de veces. Otras palabras incluyen varios usos de "d…ios", "inf…o" y un par de profanidades británicas.
Drug and Alcohol Content
Los jugadores de Rugby beben cerveza en los casilleros, y sus camisetas deportivas promocionan cerveza. Las vallas del estadio también promocionan alcohol. Los fans de todo el país se congregan en bares y en casas, y beben alcohol mientras ven la Copa Mundial.
Se menciona que los espectadores ebrios son gente peligrosa que podría asesinar a Mandela. Mientras bromea con el dueño de los All Blacks sobre una apuesta, Nelson ofrece una caja de vino si los Boks pierden.
Conclusion
Invictus no es verdaderamente un film sobre deportes. Quienes no estén familiarizados con el rugby aprenderán poco sobre el juego. En su lugar, utiliza el rugby para presentar el valor y la compasión de Nelson Mandela como presidente.
"El perdón libera el alma", dice Mandela. "Eliminta el miedo. Por eso es una herramienta tan poderosa".
Él debería saberlo. Obligado a hacer trabajos forzados por los africanos blancos, Nelson aprendió la importancia espiritual de perdonar a sus enemigos. Peinar, luego de visitar a Mandela en prisión en Spartan Robben Island, se pregunta: "¿cómo pasas 30 años en una pequeña celda y sales listo para perdonar a las personas que te metieron acá?"
Es el significativo sentido de misericordia de Mandela lo que ha asombrado al mundo. El director Clint Eastwood dice: "No soy religioso, pero toma alguien de una moralidad superior para comportarse como él lo hizo. Cristo dijo: ’Perdónalos por que no saben lo que hacen’. Mandela estaba haciendo lo mismo".
Hace dos años pasé varias semanas en Sudáfrica y me maravilló la diversidad del paisaje, la profundidad, la bellaza y la riqueza de su cultura. Desde Johannesburg hasta Ciudad del Cabo, del hombre de quien más escuché hablar fue el ex presidente Nelson Mandela. Él parece haber alcanzado un estatus de santo entre muchos sudafricanos. Y aunque él está muy lejos de ser un santo, de todos modos ha logrado superar abrumadores obstáculos —para él y para su pueblo.
De lo que he experimentado y observado, los orígenes del racismo son el miedo, la falsa superioridad y el resentimiento. Es fácil para cualquiera de nosotros ver cómo crecen esas semillas de disconformidad en nuestras mentes y corazones. Mandela le enseñó a las personas a rechazarlas. Y él y Peinar inspiraron a un equipo —y a un país— a ser más grandes de lo que creyeron ser.
El gane de la copa mundial de Springboks unió a Sudáfrica como ningún otro evento lo ha hecho hasta ahora. El film de Eastwood está muy cerca de hacerle justicia.