Fantastic Mr. Fox
Los hombres son criaturas vanidosas e inseguras. Conozco esto por experiencia propia. Vivimos en perpetua negación (Mi cabello no se está cayendo, mi cintura no está creciendo. Puedo correr seis kilometros sin detenerme si me lo propongo) hasta que la realidad entra de golpe en nuestras conciencias y respondemos sumergiéndonos en un doloroso, y esperemos que sea corto, fenómeno conocido como la crisis de la edad media.
Esa crisis puede manifestarse de muchas maneras: Algunos cambiamos de trabajos. Algunos vamos a un safari a África. Algunos escuchamos rap. Yo espero que mi crisis incluya algún tipo de auto deportivo.
Mr. Fox —bueno, él mata pájaros.
Después de todo, él es un zorro, así que tiene sentido. Él fue un muy bueno matando pájaros en su juventud —rápido, astuto e incansable. De hecho, él era el tipo popular entre los asesinos de aves, siempre con un peinado moderno y una pluma entre sus dientes. Pero un día, señora Fox le avisó que un hijo venía en camino, y Mr. Fox supo que ese caítulo de su vida había terminado. Prometió sentar cabeza.
Así que lo hizo. Y todo salió… bien.
Doce años de zorro después, Mr. Fox siente que algo falta. Claro, tiene una esposa, y una cómoda cabaña en el bosque. Claro, tiene un buen trabajo en el periódico local. Pero todavía anhela algo más. Al principio se imagina que un cambio de escenario es lo que podría ayudarle, así que abandona su agujero en el suelo ("Me hace sentir pobre", le explica a la señora Fox) y compra una bonita casa en un árbol —aunque la señora Fox preferiría no mudarse.
"Sabes, los zorros viven en madrigueras por alguna razón", dice ella.
Pero cuando Mr. Fox observa el panorama en su nueva casa, ve algo que realmente dispara su crisis: tres grandes granjas de aves, propiedad de Boggis, Bunce y Bean, respectivamente.
Es una dura tentación, particularmente para un animal salvaje nacido para matar aves. Él se dice a sí mismo que solo quiere hacer "un trabajo más" antes de dejar de matar aves para siempre. En esta ocasión, él lo dirá en serio. O ciertamente, lo dirá en serio luego de la última cacería. O la que sigue después de esa. Pronto, la cocina está llena de pollo fresco y la señora Fox sospecha que no viene del mercado local.
"Si lo que pienso que está pasando está pasado, mejor que no esté pasando", le dice a su esposo.
Y sí que lo está.
Positive Elements
La resurgente carrera de Mr. Fox de matar pájaros y robar se desploma rápidamente luego de un éxito inicial. Bean, el más malo de los granjeros, no aprecia que le arruinen su granja de aves (o su famosa cidra), así que enlista a sus colegas granjeros Boggis y Bunce para vengarse del ladrón. Así que la crisis de edad media de Mr. Fox se convierte en una crisis para todo el bosque. Es un triste recordatorio de que nunca debemos dejar que nuestro instinto animal arruine nuestro sentido común.
"Soy un animal salvaje", le dice Mr. Fox a su esposa.
"También eres un esposo y un padre", le responde. "Al final, todos moriremos a menos que cambies".
Mientras Mr. Fox lucha con su naturaleza, Ash, su hijo tiene sus propios problemas. Ash quiere ser un atleta —igual que su legendario padre— ignorando el hecho de que él tiene toda la gracia y la fuerza de un directorio telefónico. Para empeorar las cosas, su habilidoso primo, Kristofferson, se ha venido a vivir con la familia Fox. Kristofferson es todo lo que Ash no es: alto, articulado y un atleta natural —y es un tipo sumamente agradable. Ash, naturalmente, lo odia y empieza a propagar rumores de que Kristofferson tiene "piojos de perro".
Nada de eso es particularmente positivo… pero prepara el escenario para lo que resulta ser una historia de amistad entre zorros: Kristofferson es atrapado por la esposa de Bean, y le corresponde a un valiente Ash el rescatarlo. Eso finalmente lleva a Mr. Fox —quien Ash ha tratado de impresionar por años —diciéndole al chico que él está emocionado con su forma de ser. Todo esto se hace sin disminuir los obvios dones de Kristofferson.
"No soy diferente, ¿verdad?" Le preguna Ash a su madre.
"Todos lo somos. Especialmente él", dice ella señalando a su esposo. "Pero hay algo fantástico al respecto".
Es una lección que todas las criaturas del bosque aprenden durante el curso de su batalla con los granjeros: Todos tienen sus fortalezas, y las usan para el bien común, y para hacer cosas bastante … fantásticas.
Spiritual Content
Kristofferson, quien sabe de artes marciales, medita constantemente. "¿Está orando?" pregunta Mr. Fox. "Creo que es yoga", responde la señora Fox.
Sexual Content
Cuando el film inicia conocemos a una joven —y embarazada— señora Fox y a Mr. Fox (su estado civil hasta este punto es incierto). Ash se enamora de su compañera de laboratorio de química y se enoja cuando la chica le habla a Kristofferson. "Eres desleal", dice él. Kristofferson y la chica continúan siendo novios.
Violent Content
"¿Como puede ser un zorro feliz sin, perdonen la expresión, un pollo entre sus dientes?" pregunta Mr. Fox
Efectivamente, Mr. Fox mata pollos (las sanguinarias muertes de las aves son modestamente evitadas, pero en ocasiones vemos muchas plumas y escuchamos gruñidos). Grandes equis en los ojos de los pájaros indican que las criaturas han muerto.
La compañera de trabajo de Mr. Fox, Kylie se queja diciendo: "¡Es asqueroso! ¡Hay sangre y todo!"
Los granjeros disparan a Mr. Fox y a otros. Mr. Fox pierde su cola durante un tiroteo (Bean se la lleva para ponérsela alrededor de su cuello). Ellos atacan la casa de los Fox con removedores de tierra y eventualmente inundan un laberinto bajo tierra con cidra alcohólica. Fox y sus amigos se encuentran con un furioso —y rabioso— perro beagle.
Todas las criaturas del bosque comen con alarmante ferocidad. Kristofferson usa sus artes marciales contra un matón de la escuela, y Mr. Fox y su abogado casi se pelean a golpes. La señora Fox cachetea a Mr. Fox en la cara, dejándole rasguños. Los animales lanzan pinos explosivos contra los humanos, haciendo que un vecindario se incendie. Los animales se electrocutan con reja eléctrica (aparentemente no hay consecuencias graves, aunque vemos sus esqueletos cuando se electrocutan).
Fox parece tener una rivalidad antigua con una rata (que es la jefe de seguridad de Bean), y ambos se pelean, resultando en la eliminación de la rata.
Crude or Profane Language
Técnicamente, ninguna. Pero hay una cosa: Estos animales utilizan la palabra literal "grosería" como sustituto de verdaderas groserías más graves.
Drug and Alcohol Content
Los peludos animales beben vino y cidra alcohólica. Los humanos también. Mr. Fox inyecta moras con una droga debilitante para dormir a un escuadrón de perros beagle. Bean fuma un habano gigantesco.
Other Negative Elements
Mr. Fox no es solo un animal salvaje cuando caza aves. Él roba, y en el filme se presenta como tal: él y Kylie se meten a las granjas con mascaras de bandidos, y eventualmente, llevan a Kristofferson ("alguien con habilidad natural", dice Mr. Fox) a cumplir sus planes ilícitos. Kristofferson se siente halagado cuando le toman en cuenta, pero dice que él no es la persona indicada por que no le gusta "ser deshonesto con la gente.
[Advertencia: Adelanto del Argumento] Al final del filme, Mr. Fox deja de robar… de las granjas. Pero él y sus amigos siguen robando una tienda local.
Ash se comporta mal durante la mayor parte del filme, respondiéndole a su padre por su trato hacia Kristofferson (luego trata de compensarlo).
Conclusion
Fantastic Mr. Fox está basada en un libro de Roald Dahl, el tipo que escribió clásicos infantiles como Charlie and the Chocolate Factory y James and the Giant Peach. Aunque sus libros suelen ser mágicos, también pueden ser muy oscuros e intensos (cuando no estaba escribiendo libros para niños, Dahl escribía guiones de terror). Así que no es de sorprenderse que este filme sea oscuro e intenso, puesto que sus productores trataron de retener tanto la magia como la complejidad de Dahl.
También lo adornan con humor para adultos: El diálogo es filoso y en ocasiones, un poco pasado.
Esto no termina de explicar completamente a Mr. Fox. Un colega me dijo, mientras salíamos del cine, que lo que habíamos visto no era una película para niños, no tanto por la vulgaridad, sino porque sus temas y su humor no están al nivel infantil. Si usted recuerda, empecé esta crítica con la alusión a la crisis de la edad media. Y eso es algo que ningún chico de 8 años puede empezar a comprender (o interesarse al respecto).
Lo cual me trae a una tendencia interesante que he estado viendo últimamente en el cine: Películas de niños que son más maduras, más pensadas y más responsables que algunas de las películas en las que los adultos son el público meta.
A lo que me refiero es que las películas clasificadas R son por lo general infantiles en su composición y les falta inteligencia, celebrando únicamente la perpetua (e irresponsable) adolescencia. Por su parte, las similares a Fantastic Mr. Fox aplaude las buenas decisiones morales, la responsabilidad, la cooperación y la unidad familiar.
Mr. Fox nos dice que no es solo bueno crecer, es absolutamente necesario. Claro, matar aves fue divertido y todo, pero usted no puede matar pollos por el resto de su vida, ¿verdad?
La película no tiene el estereotípico final feliz, en donde todos hacen exactamente lo que quieren hacer. Y sin embargo, es feliz. Los animales sobreviven y, hasta cierto nivel, Mr. Fox cambia sus talentos por robar pollos por constante viajes a los pasillos de la tienda local. Y eso está bien, se nos dice. "Comeremos esta noche", dice Mr. Fox. Y comeremos todos juntos.
La responsabilidad constante no es una moraleja particularmente popular para una historia. Por eso, tan pocos filmes la exaltan, pero sí puede ser el eje central, como Fantastic Mr. Fox nos ha mostrado.