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Críticas de Cine

 
MPAA Rating
pg13
Género
Drama, Guerra
Elenco
Gary Oldman como Winston Churchill; Lily James como Elizabeth Layton; Ben Mendelsohn como el Rey Jorge VI; Kristen Scott Thomas como Clementine Churchill; Stephen Dillane como el vizconde de Halifax; Ronald Pickup como Neville Chamberlain
Director
Joe Wright
Distribuidora
Focus Features
En Cines
November 22, 2017
Críitico
Paul Asay (translated by María C Chacón León)

Darkest Hour

Las Horas Más Oscuras

Advertencia de Spoiler: Los alemanes perdieron la Segunda Guerra Mundial.

Lo sabemos, por supuesto. La mayoría de nosotros lo hemos sabido por tanto tiempo que bien podríamos haber nacido con ese conocimiento, como la forma en que el salmón sabe instintivamente el camino a casa. El fracaso de Alemania está tan profundamente arraigado en nosotros que los nazis y Hitler se han convertido en modelo de villanía total.

Es mayo de 1940. Los ejércitos de Hitler cortan a través de las naciones más orgullosas de Europa occidental como una guadaña. Holanda cae. Bélgica se rinde. Francia tambalea. Hitler solo necesita exhalar para derribar a París. El ejército británico se encuentra rodeado en una pequeña playa francesa cerca de Dunkerque.

"¿Cuántos de ellos están atrapados?" pregunta Winston Churchill, el nuevo primer ministro de Gran Bretaña.

"Todos ellos", le dicen.

Los aliados de Gran Bretaña se están muriendo o ya murieron. Estados Unidos, la brillante gran esperanza de esta isla, sigue siendo obstinadamente neutral. Las fuerzas de Hitler avanzan inexorablemente, como si estuvieran fortalecidas por algún poder infernal. Muchos creen que Inglaterra, un país que no había sido invadido durante casi mil años, podía estar viendo sus últimos días.

Es inútil, sugieren algunos en el Parlamento. Hagamos las paces. Salvemos lo que podamos de nuestra gran nación. Salvémosla mientras podamos. Resistir, luchar, no solo está equivocado, dicen. Es una locura

Churchill quiere seguir luchando. ¿Pero debería él? ¿Será que simplemente estaría enviando a sus compatriotas a morir en vano? ¿Debería un líder exhortar a sus compatriotas a marchar hacia una aniquilación casi segura?

Advertencia de Spoiler: Donde hay vida, el resultado nunca es seguro. La derrota puede convertirse en una victoria a través de fuerza, fe y esperanza, siempre que nunca nos rindamos.

Positive Elements

El Winston Churchill que vemos en Las Horas más Oscuras no es un modelo ejemplar de virtud. Tiene muchas fallas, como veremos. Incluso su carrera política tiene su cuota de defectos. Pero ahora, todos estos años después, pocos cuestionan que él era exactamente el tipo de líder que Gran Bretaña necesitaba durante la Segunda Guerra Mundial. Combinó una gracia y un poder lingüísticos únicos con una voluntad pura y obstinada que aún marca la forma cómo a los británicos les gusta verse a sí mismos.

Pero a diferencia de Gran Bretaña en 1940, el propio Churchill nunca estuvo solo. Su esposa, Clementine, estaba parada a su lado, ofreciéndole amor, aliento y, a menudo, consejos. Cuando se hizo mas viejo y más mordaz, Clementine lo exhortó a ser "más amable". "Quiero que los demás te amen y te respeten, como yo lo hago", le dice. Ella y su familia siempre supieron que quedaron relegadas al segundo lugar en la carrera política de Churchill. Pero cuando él sube al pináculo del poder británico, ella le ofrece un brindis: "Nuestro pequeño sacrificio fue por un bien mucho, mucho mejor".

Después de un comienzo difícil, el rey Jorge VI se convierte en un firme aliado de Churchill también. Admite que algunos en el gobierno probablemente temían la subida de Churchill a la silla política más importante del país, pero que "ninguno lo temía tanto como Adolph Hitler".

Churchill también se vio reforzado por el carácter y la agitación del pueblo británico, personificado especialmente por Elizabeth Layton, secretaria privada de Churchill.

También deberíamos notar que mientras los oponentes políticos de Churchill estaban equivocados al querer buscar la paz con Alemania, sus motivos eran comprensibles y quizás incluso, de alguna manera, loables. Neville Chamberlain, a quien Churchill reemplazó como primer ministro, y el ambicioso conde de Halifax, buscaron la paz para salvar vidas y preservar lo que pudieron de la independencia y la cultura británicas. Creían que era mejor salvar lo que podían que tirar todo a la perdición, como (pensaban) que Churchill estaba haciendo.

Spiritual Content

Las Horas más Oscuras no es una película particularmente religiosa, pero vemos varios asentimientos a la fe en todo momento. Halifax dice de Churchill: "Dios lo hizo incapaz incluso de pronunciar la palabra paz". El mismo Churchill hace referencia a Dios unas pocas veces en sus discursos. Él describe a su propio padre como "como Dios: ocupado en otro lado". Cuando Churchill llama a un almirante en medio de la noche para pedirle un favor, el almirante le dice a Churchill que todavía estaba despierto, leyendo su Biblia (una mentira). Churchill dice que sería un milagro si más del 10% de su ejército puede evacuar de manera segura a Dunkerque.

Sexual Content

Churchill le dice al rey Jorge que su madre era muy glamorosa; pero también sugiere -dándole al rey una mirada cómplice- que ella "quizás fue demasiado amada". Nos enteramos de que el padre de Churchill enloqueció debido a la sífilis.

Churchill le dicta a Elizabeth cosas desde prácticamente cualquier lugar, incluida su bañera. Ella se sienta afuera del baño, escribiendo sus cartas que el le grita a través de la puerta cerrada, cuando de repente anuncia que está "saliendo en estado natural". Ella rápidamente corre por las escaleras antes de que el salga del baño. Sin embargo, lo único que vemos de él son sus pies y sus pantorrillas blancas y pálidas.

Violent Content

Aunque Las Horas más Oscuras trata íntimamente con la guerra, vemos muy poco de ella. El ojo de un muerto refleja varias bombas que caen y explotan en llamas de fuego. Vemos a los soldados británicos ocultándose desesperadamente, muchos de ellos heridos. Algunos gritan, otros lucen vendas ensangrentadas.

Escuchamos acerca de la situación desesperada en Dunkerque, donde 300,000 hombres están varados. Churchill ordena una unidad de 4.000 hombres en Calais, Francia -justo fuera del cerco de Dunkerque- para enfrentarse a los ejércitos alemanes circundantes en un intento desesperado de distraerlos el tiempo suficiente para que una parte del ejército británico sea evacuada; es una misión que alguien en el consejo de guerra de Churchill clasifica como "suicidio". Tiene bastante razón: más tarde escuchamos que el regimiento de Calais a su vez está rodeado y bombardeado brutalmente por los alemanes, con la unidad sufriendo un 60% de bajas.

Crude or Profane Language

Escuchamos cuatro usos de la palabra "maldici-n", una vez emparejado con el nombre de Dios. (El nombre de Dios también se usa mal en otro momento). La vulgaridad británicas "Bloddy" y "bugger" también se usan con cierta frecuencia. Churchill llama airadamente a su secretaria "babosa".

Cuando Churchill muestra por primera vez su famosa "V" como signo de victoria, lo hace con la parte exterior de su mano hacia la cámara. Más tarde, Elizabeth, sonrojada, le informa a Churchill que el signo tiene un significado diferente en algunos de los "barrios más pobres" de Londres: "por el trasero". Churchill se ríe de buena gana por su error.

Drug and Alcohol Content

Churchill bebió mucho, tanto en la vida real como en esta película. Sus opositores políticos lo acusaron de ser un "borracho", y no estaban muy lejos de la verdad. Por lo general, comienza su día con whisky escocés; bebe champaña con su almuerzo y cena; y él y concluye su día con oporto o brandy.

"¿Cómo te las arreglas para beber durante el día?"  horrorizado el rey Jorge le pregunta a Churchill, mientras un criado le sirve otra copa de champán al primer ministro.

"Práctica", dice Churchill.

Raramente se veía sin su famoso cigarro. Vemos a Churchill encendiendo y fumando a menudo. Él los usa también: se toma su tiempo encendiendo uno, lo que obliga a un rival político a esperar. Cuando viaja en el metro subterráneo de Londres, pide un fósforo- rompiendo el hielo con sus compañeros de viaje e invitándolos a conversar con él. Y cuando Clementine le dice a Churchill que están casi en la ruina, Churchill promete economizar reduciendo a "cuatro cigarros por día".

Otras personas beben y fuman también. El rey Jorge fuma notablemente cigarrillos en esta película (y murió de cáncer de pulmón más tarde, en la vida real). La familia de Churchill brinda con champaña (uno de los jóvenes hijos de Churchill se traga la bebida antes de que termine el brindis).

Conclusion

Vivimos en tiempos complejos. Nuestro país, nuestro mundo, en realidad, nunca se ha sentido tan dividido o, de alguna manera, tan peligroso.

No desde la Segunda Guerra Mundial, de todos modos.

El mundo también estaba dividido, pero era una división más limpia. Los buenos y los malos fueron bastante fáciles de distinguir. Como tal, nos sentimos más capaces de unirnos, de mantenernos firmes contra un adversario compartido y obvio. Sabíamos lo que teníamos que hacer.

Pero Las Horas más Oscuras nos dice lo que los británicos no sabían en ese momento histórico crucial. Ni siquiera Churchill, el enemigo más ferviente del nazismo, estaba seguro de que "nunca rendirse" era el camino correcto a seguir. Las fuerzas de todos lados, e incluso la lógica pura y simple, le dieron muchas razones para pensarlo dos veces. No hay pruebas históricas de que el verdadero Churchill alguna vez considerara pedirle paz a Alemania. Pero en esta película, se acerca bastante.

Hay una cierta ironía de que, como Gran Bretaña estaba sola contra el nazismo, Churchill encontró el coraje para mantenerse firme en la comunidad. El rey Jorge le dice que apoyará a Churchill, incluso si decide arriesgarse a la destrucción de la isla. Su esposa, Clementine, lo alienta en su momento de duda: "Eres fuerte porque eres imperfecto", le dice. "Eres sabio porque tienes dudas". Y luego, cuando pregunta a los londinenses habituales en el metro qué pensarían acerca de considerar hacer las paces con la Alemania de Hitler, su respuesta es inequívoca.

"Nunca", dicen. Nunca.

Su país lo inspiró. Y así, a su vez, él inspiró al país. Hay una lección allí, creo.

Qué apropiado es que Las Horas más Oscuras se lanzó el mismo año que Dunkerque de Christopher Nolan, tanto que, de alguna manera, estas películas se podían ver como un par continuo. Ambos toman tal vez la derrota más inspiradora de la historia y le dan vida y sangre, y también desafían a los espectadores a no rendirse nunca.

Las Horas más Oscuras nos da el lado político de la moneda y es, como tal, un poco más prosaica que la película de guerra épica de Nolan. Pero esta película también tiene menos blasfemia y sangre, por lo que es un poco más amigable con la familia. A esto se suman algunas actuaciones fantásticas, especialmente por un Gary Oldman casi irreconocible como Churchill, y tienes una película fuerte e inspiradora en tus manos. Ponlo todo junto y también tienes una ironía en tus manos: Las Horas más Oscuras  brilla.

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