Alvin and the Chipmunks: The Squeakquel
Como aprendimos en nuestra primera interacción cinematográfica con Alvin y sus hermanos, a las ardillas les gusta el rock. De hecho, ser estrellas internacionales de pop les gusta más que una bolsa de nueces. Pero, como es usual, Alvin se divierte más de la cuenta. Sus saltos por el escenario desencadenan un accidente que envía a su manager, Dave, al hospital.
Dave estará en reposo por un tiempo, así que hace arreglos para que su primo Toby cuide a las ardillas e insiste que los matricule en la escuela para cuando él se recupere. Hey, si las ardillas pueden cantar y tocar guitarras, ¿por qué no podrían escribir asignaciones para la escuela?
Pero el camino a la escolaridad tiene sus momentos difíciles. Toby es un vagabundo que se la pasa jugando juegos de video y no sabe qué hacer con sus responsabilidades. Los matones del colegio no facilitan las cosas. Luego, cuando Alvin es atraído por un grupo de chicos populares y se aleja de sus hermanos, las cosas pasan de mal a peor.
Mientras tanto, el antiguo manager y todo un granuja, Ian Hawke, se tropieza con un nuevo grupo de roedoras harmónicos. Un trío de hermosas ardillitas llamadas las Chipettes buscan a Ian y le dan la esperanza no solo de volver a tener éxito, sino también de aplastar a las odiadas ardillitas rivales en el proceso. Ian entra en acción para organizar una competencia de canto con los chicos.
Esto solo puede terminar de una manera…
Felizmente.
(No pensó que una película de las ardillas terminaría mal, ¿verdad?)
Positive Elements
A pesar del estrellato del rock, varias malas decisiones, los grupos escolares y el guiño del ojo de una hermosa ardillita, hay una cosa primordial e importante para nuestros tres héroes: la familia. Theodore, la ardillita sensible, se preocupa de que sus amigos puedan separarse por las dificultades, pero Dave y Toby se mantienen unidos.
Aunque parece que Ian podría transformar a las Chipettes en enemigas de los Chipmunks, las chicas resultan tener corazones de oro. (Tiernos romances son inevitables). Toby aprende a dejar de lado los juegos de video y a tomar en serio sus responsabilidades. En un momento, él tiene que enfrentarse a su más grande miedo —hablar en público— para ayudar a los pequeños.
Un grupo de estudiantes, incluyendo Theodore, ayudan a organizar donativos para niños poco privilegiados. Ian le ha dicho a Eleanor, una de las Chipettes, que es muy pequeña y gorda y que debe vestirse diferente —pero Theodore le dice: "Creo que te ves bien como eres". Las ardillas cantan en una competencia para ganar dinero para salvar el programa de música de su escuela. Alvin arriesga su vida para salvar a Theodore.
Sexual Content
Cuando las Chipettes cantan, se mueven de manera sensual durante sus coreografías. La crítica de guardian.co.uk expresó su disgusto de esta manera: "Y con la inclusión de estas adorables criaturas algo terrible ha ocurrido —la franquicia puede haberse sexualizado. Hay algo realmente perturbador respecto a una ardilla mal vestida meneando su tracero mientras canta como Beyoncé".
Ian muestra su pecho desnudo mientras viste una corta bata de baño. Luego, sale al escenario con un vestido sin mangas. En una competencia de canto estudiantil, una joven cantante (humana) lleva puesto un vestido descotado y ajustado.
Violent Content
Dave es golpeado con un enorme afiche de las ardillas que está por caerse (se le lanza hacia el escenario del teatro.) Luego lo vemos en la cama de hospital usando vendajes en lo cabeza y lo que aparenta ser un yeso de cuerpo completo. Una mujer que esta en una silla de ruedas es accidentalmente empujada hacia unas escaleras. Ella rueda y se golpea camino hacia abajo y luego es golpeada con un enorme carretilla (su forma llena de vendajes es cargada en una ambulancia.) Theodore inadvertidamente se tropieza con un patinador que se cae por las escaleras. Luego algún bufón se cae, Ian se golpea la entrepierna con un juguete acelerado.
Los bravucones molestan a Simon dándole un "remolinazo"; mojándolo de cabeza en el retrete. Ellos golpean a Simon y a Theodore con pelotas del juego del quemado. Luego lanzan a Simon como una pelota de baloncesto en un cubo de basura y atormentan a Theodore. Defendiendo a su hermano. Alvin y Simon saltan sobre dos bravucones y les rompen las camisas (fuera de
escena).
Accidentalmente Alvin quiebra la pantalla de un televisor con su control remoto de Wii. Toby se tropieza y rompe varios instrumentos musicales. Alvin y Simon luchan y pelean en un tiradero de basura. Ian es lanzado al tiradero por guardas. Un águila amenaza con comerse a Theodore.
Crude or Profane Language
Ian no termina una exclamación grosera, "Ellos pueden besar mi dulce…" También espeta por su frustración una frase que en inglés contiene una palabra similar a "inf‑‑‑‑o".
Para la parte de las ardillas, se escuchadas diciendo "ratas!" y "maldición!" Alvin le dice a Ian, su anterior representante "el demonio".
Drug and Alcohol Content
Ian destapa una botella de champaña y se sirve una copa (nunca la toma). Cuado Dave esta en el hospital, le dan un sedante que lo pone atontado y eventualmente lo hace dormir. Luego Alvin aparece y como lo hace usualmente, causa un desastre, el doctor también lo inyecta.
Other Negative Elements
Ian les miente a las Chipettes més de una vez y las manipula para que se metan en un apartamento. Los bravucones le dan un empujón a Theodore en la espalda y hacen comentarios sobre su peso. Alvin les jala a los bravucones la ropa anterior para hacerles una broma.
Luego de unas travesuras en el cuarto de Hospital de Dave, Simon termina cayéndose en una bacinilla vacía. Un Theodore atemorizado pide dormir con Toby, quien esta de acuerdo, pero luego pasa gases mientras Theodore esta bajo las sabanas.
Conclusion
Esas bolas de pelo cantantes, que empezaron su vida como una canción novedosa hace más de 50 años están de vuelta para una secuencia roedora. Hace dos años escribí la crítica de Plugged In de la primera gran película de Alvin y las ardillas, y me fue bastante bien con ella. A la mitad supe que no iba a encontrar mucho que me gustara tal como hubiera deseado.
Pero ahora estoy luchando con que decir sobre esta. Mi indecisión gira entorno a si debería de forma agradecida contar las nueces que ya están recogidos para el invierno o lamentarme por las que no se han recogido.
Con esto me refiero a que: Mi primer borrados de esta critica la enfoque en los niños con dos patas de esta película. Catherine Shoard estuvo en lo correcto cuando criticó a los productores de "hacer sexualmente atrayente la franquicia", escribí.
Pero termine sintiéndome tan mal como los bravucones que atormentaban a nuestros peludos amigos. Entonces lo estrujé y lo tire en el archivo redondo.
Si deseo que los creadores de la secuela de los roedores no hubieran equipado al reparto femenino con tantos movimientos coquetos. Me cansó mucho de ver a la industria del entretenimiento dándole a los jóvenes espectadores pequeñas porciones de material sexualizado —bueno más allá de sus edades— para llevarse a casa e imitarlo. Pero me dije a mi mismo, las Chipettes no son las Pussy Cat Dolls y sus admiradores nunca las tratan de esa manera.
Entonces…
En el sentido positivo de las cosas, Squeakquel se salió un poco de la tendencia de la primera película de sacar humor de sanitario y excremento de ardillas en cada escena. No sentí ni una vez que estaba dando vuelta en una descuidada jaula esta vez.
Además de esto, la animación brilla. Los números musicales son lindos y pegajosos. Y los Chip desean una amorosa y duradera familia, y se ve claramente.
Aquí está la conclusión que espero que no termine siendo arrastrada hacia la papelera de reciclaje de mi escritorio: Alvin and the Chipmunks: The Squeakquel es algo como un bastón de caramelo de navidad. Es colorido. Es dulce. Y no son exactamente habichuelas verdes. Así que los padres sabios siempre vigilan cuanto se tragan los chicos.